Por: Antonio Corrales Giraldo.
En las primeras décadas del siglo XX el tiempo parecía transcurrir más despacio y las noticias importantes tardaban días o semanas para conocerse y la información dependían de los arrieros o viajeros que llegaban, hasta que apareció una “caja que habla” que marcó el inicio de una nueva forma de comunicación en toda la región del viejo Caldas.
Lo ocurrido en Anserma no fue la excepción, en pueblos como: Apia, Pensilvania, Salamina, aguadas o Riosucio, la llegada de la radio marco una ruptura y siguió patrones similares, por supuesto que, cada pueblo tiene sus anécdotas, pero el sentimiento fue el mismo una nueva forma de comunicación que rompía el aislamiento geográfico y el mundo dejo de ser una idea lejana para convertirse en una experiencia audible (escucharon otros acentos, músicas desconocidas y noticias internacionales). Invento que ha sido un medio poderoso al influir en la sociedad de manera profunda y variada.
QUIEN INVENTO LA RADIO
Quien es conocido como el padre de la radio es el italiano Guglielmo Marconi, que desarrollo el primer aparato para la comunicación por radio a larga distancia y el 14 de mayo de 1897, llevó a cabo la primera transmisión de radio de la historia y patento este sistema inalámbrico. La radio fue una invención sin precedentes que revolucionó las comunicaciones humanas y que permitió el desarrollo de tecnologías posteriores, como la televisión, el internet inalámbrico y el radar.
LAS PRIMERAS EMISORAS EN EL MUNDO Y EN COLOMBIA
A nivel mundial, las primeras emisiones públicas de radio tuvieron lugar en el año de 1912 y a partir de la década del 20, la radio comenzó un rápido proceso de expansión al rededor del mundo.
En Colombia, fue el presidente Miguel Abadía Méndez, quien inauguro, el 5 de septiembre de 1929 en Bogotá, la primera emisora radial estatal colombiana con la sigla HJN, con el lema “la cultura del mundo al oído de los colombianos”. Operada por el Ministerio de Educación, marcó el inicio de la radiodifusión nacional y fue la antecesora de la actual radio nacional de Colombia.
EVOLUCIÓN DE LOS APARATOS DE RADIO
La evolución de los aparatos de radio ha sido también enorme, desde el primero en 1910 conocido como radio galena (inventada por Henry Dunwoody y Greenleaf Whittier Picard), un aparato de 10 kilos de peso que no permitía cambiar el dial, una funcionalidad que llegó 7 años después gracias al francés Lucien Lévy.
Las cajas de radio de los años 1930 eran muy distintas a los radios modernos, más que aparatos compactos, parecían muebles o cajas de madera hechas a mano, eran barnizadas y decoradas tenían forma de baúl pequeño o gabinete o capilla, se fabricaban como un mueble elegante para la sala de la casa, el frente solía tener una rejilla de tela o metal por donde salía el sonido, contaba con perillas grandes para sintonizar las emisoras y un dial a escala con frecuencias.
Internamente funcionaban con tubos de vacío, que eran grandes y se calentaban, no tenían circuitos integrados ni transmisores (eso llego después). El audio era monofónico y algo limitado, pero en su época era impresionante.
MEMORIAS DE COMO Y CUANDO LLEGO LA VOZ DEL MUNDO (EL RADIO) A LOS PUEBLOS PEQUEÑOS DE CALDAS COMO ANSERMA
El primer radio que llego a Anserma lo trajo la alcaldía (Miguel Garrido y/o Eduardo Salazar) y para su presentación, para que lo conocieran, se convocó a la comunidad mediante el PREGONEO, muy común en el municipio, que era un anuncio a viva vos, porque no existían micrófonos y lo hacia una persona recorriendo las calles que con voz fuerte y ayudada por una bocina artesanal se hacía oír en una cuadra entera, era un objeto hecho de hoja lata, en forma de cono alargado, como un embudo grande, con un extremo pequeño en circulo (del tamaño de la boca) por donde hablaba y luego se va ensanchando y el otro extremo grande abierto, como de 40 cms de ancho (la salida del sonido), era aproximadamente de 1,2 mts de largo con una agarradera para poder sujetarlo con la mano, era pues, un primitivo megáfono, una herramienta sencilla pero muy efectiva para la época.
Dicho voceador, no era simplemente anunciador, era un noticiero humano y además como la mayoría de la gente de esa época no sabía leer era mejor conversadito, siendo este el canal de comunicación más eficiente y efectivo entre las autoridades y la comunidad.
El embudo concentraba el sonido en una sola dirección por eso hablaba 4 veces en las esquinas de las calles empedradas, en sus 4 direccione al frente atrás y a los lados, repitiendo el anuncio completo sin cambiar una sola palabra importante, tenía una memoria entrenada, porque equivocarse podía causar confusiones en todo el pueblo.
En Anserma el primer voceador fue el “Zurdo” Flores, posteriormente Sebastián Calle y el ultimo Jesús Montoya (boque trocha).
LA PRIMERA DEMOSTRACION PUBLICA DEL RADIO EN ANSERMA
Llego el día de la presentación en 1930 en la plaza principal la pola, en la cual la gente comenzó a reunirse desde temprano. Todos miraban hacia el balcón de la alcaldía, donde el alcalde había anunciado que presentaba un invento, una caja de madera que hablaba, un aparato hasta entonces desconocido.
Desde la ventana del despacho, el alcalde apareció con solemnidad, a su lado, sobre una mesa de madera descansaba una caja de radio: un aparato extraño, con perillas brillantes. Nada en ella parecía justificar tanta expectativa. Y según mi cuñado Alberto Escudero Manrique se trataba de un radio marca Telefunken de fabricación alemana, que por su tamaño parecía un mueble, al frente con una rejilla de tela por donde salía el sonido y además con un ojo grande de vidrio en la mitad, por cierto, muy llamativo.
Entonces vino el momento, El alcalde giro una perilla y prendió el radio, al principio los primeros sonidos fueron de interferencia, luego de repente, una voz emergida del aparato, lejana pero clara, no estaba en la plaza y no pertenecía a nadie presente, ante esta sorpresa, algunos retrocedieron y otros avanzaron fascinados.
Un murmullo de incredulidad recorrió la plaza, algunas señoras disimuladamente se persignaron, otros se quitaron el sombrero, las reacciones oscilaron entre el silencio reverente, la curiosidad y en algunos casos, tanto fue el temor que algunos creyeron que era brujería o algo demoniaco y se encomendaron al sagrado corazón de Jesús, como respuesta al enfrentar por primera vez una tecnología de comunicación invisible.
Pero de pronto, ante el reinante silencio, alguien grito, quien habla es una persona que está dentro de esa caja, inmediatamente dieron vuelta a la caja para demostrar que no existía ninguna persona dentro de ella, más que unos tubos grandes de vidrio, pero, así y todo, algunas personas al no entender como una caja de madera hablase lo consideraron como un acto de magia y el resto simplemente como algo inexplicable.
Finalmente, esta radio con su escucha colectiva fortaleció espacios de reunión y genero nuevas formas de interacción comunitaria y contribuyó a ampliar horizontes de cultura de la población y de aquí en adelante la vida no volvió a ser la misma.













