Por: José Oscar González Hernández. Se desempeñó como alcalde de Pensilvania, Diputado a la Asamblea de Caldas, Personero de Manizales.
Tenemos un país incendiado por los cuatro costados. Primero los incendios forestales en la última semana nos han acosado bastante y nos ha tocado ver en los medios de comunicación a unos héroes batallando contra el infortunio. Bomberos, oficiales y voluntarios, ejército, policía nacional, defensa civil y uno que otro voluntario civil que se ha aventurado sin trajes especiales y sin ninguna pericia, sólo la buena voluntad del parroquiano.
Varios noticieros nos contaron parte de la historia que no conocíamos. Muchos creíamos que los integrantes de los grupos de extinción del incendio sólo llegaban al sitio del punto caliente y poco a poco lo extinguían, pero no sabíamos de todas las peripecias que vivían las cuadrillas benefactoras. Primero subir montaña arriba con algo así como 80 kilos representados en la dotación: mangueras, palas, su uniforme de asbesto que pesa considerablemente, botas resistentes a las llamas y agréguele temperaturas que pueden oscilar entre los 100 y los 300 grados Celsius. Fuera de todo lo anterior a cada instante tienen peligro de muerte porque los encierra las llamas o les caiga un árbol o cualquier otra adversidad. Estamos en mora de manifestarles a estos héroes todo el agradecimiento por sus actos heroicos.
De la misma manera el país también está incendiado políticamente. Los fusiles de la subversión todos los días suenan y seguimos esperando que el proyecto de Paz Total de sus frutos. Por su parte el Embajador de Colombia en Argentina llama al Presidente Milei “hipócrita” por este llamar a Petro “comunista asesino”. El presidente Petro llama “sedicioso” al Fiscal Barbosa. El presidente acude a una fiscalía para conciliar con Pastrana unas afirmaciones de éste. Las Ongs descubren los gastos de la primera dama y son suntuarios.
Para acabar de darle la curvatura al círculo, en la Corte Suprema de Justicia se dan la primera ronda de votaciones para elegir fiscal general y allí los resultados es mucho voto en blanco. Esto parece una paradoja porque hace más de cuatro meses la presidencia hizo llegar las hojas de vida de las tres personas ternadas, creo yo, tiempo más que suficiente para que a estas alturas todos los Magistrados tuvieran una opinión sobre cada una de las ternadas.
Con respeto a la Corte Suprema en los corrillos de vecinos se dice que hasta que una de las ternadas se comprometa con cargos para amigos y parientes de los magistrados, éstos no procederán a darles el visto bueno. Esto huele a clientelismo puro y se le hace a uno muy difícil de digerir; pero si cada vez que en los medios nos cuentan que en la Procuraduría labora la señora de un magistrado, que en la Fiscalía están uno o varios sobrinos o parientes de otro togado y así nos vamos en la Contraloría General, en la Registraduría, de pronto le toca darle la razón a aquellos que esto nos dicen.
Mirando desprevenidamente estos cuentos de la Corte Suprema le da a uno por echar un albur y pronosticar algo: Que la nueva fiscal general sólo la elegirán después del mes de mayo, que para esa época ya las cargas deben estar cuadradas. Esperemos que no acertemos.












