EDITORIAL
Una de las pocas cosas que funcionan bien en Colombia es la atención médico hospitalaria cubierta por el SOAT que reciben las personas lesionadas en un accidente de tránsito. Muchas IPS y ambulancias se pelean estos pacientes.
Ello sucede porque es una compañía de seguros quien asume y paga los costos de esa atención hospitalaria. En síntesis, no tienen pérdida ni demoras para recibir estos pagos.
El SOAT tiene creación legal y hace parte del Sistema General de Seguridad Social en Salud. Son beneficiarias las personas que resulten lesionadas o con daños corporales en accidente de tránsito cubriéndoles gastos médicos, farmacéuticos, hospitalarios o quirúrgicos, así como incapacidad permanente, fallecimientos, gastos funerarios y el transporte en ambulancia, de acuerdo con los topes establecidos.
Los taxis, microbuses urbanos y motocicletas de bajo cilindraje son los que más demandan recursos del sistema por accidentes de tránsito.
De los recursos recaudados por SOAT, alrededor del 40 % van a la Agencia Nacional de Seguridad Vial para campañas de prevención y la ADRES, Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud. El resto es para las compañías de seguros.
Este sábado, la candidata presidencial, Paloma Valencia, anunció la radicación de un proyecto de ley para exonerar a los dueños de motos con motores de 250 cc o menos el pago del SOAT. Será el Congreso de la República quien finalmente decida si aprueba o no esta iniciativa.
Según la candidata presidencial del uribismo, el costo de estos SOAT se pagará con cargo el presupuesto general de la nación a las compañías de seguros que los expidan, lo que e calcula e 2.5 billones de pesos.
Se calcula que en Colombia transitan 12.500.000 motocicletas, de las cuales el 93%, o sea, 11.687.500 corresponden a cilindraje igual o menor de 250 cc.
José Stalin Rojas A., Profesor Director observatorio de movilidad de la Universidad Nacional afirmó: “Actualmente, el déficit que provocan los motociclistas por no pagar el SOAT es de 2,5 billones de pesos, y si lo va a asumir el Estado, tendrá que cubrir ese déficit actual y el futuro. ¿De dónde sacará el Estado esos recursos? Creemos que, si bien hay que buscar estrategias para que más personas paguen el SOAT, también es necesario explorar otras formas de aumentar su cobertura sin trasladar el costo al Estado”.
Cuando pase el fragor de la campaña electoral y se abra el debate en el Congreso de la República sobre esta iniciativa, generará mucha polémica por el hueco fiscal que generará y las dificultades presupuestas para asumir estos costos.
Una vez se conoció esta propuesta de Paloma Valencia, la senadora, Angélica Lozano, a través de X, aseguró que el tema del SOAT tiene implicaciones económicas y de salud pública relacionadas con la accidentalidad vial en el país. “Mentiras es muy caro porque estamos en récord histórico de muertos en siniestros viales y lesionados de por vida y oh sorpresa, 77% van en moto, o son atropellados por moto”, escribió la congresista.
Si la intención es favorecer a las clases populares, ignora un hecho que es real: Muchos ricos tienen motos de bajo cilindraje. Esto significa que no habrá equidad en el beneficio.
Autoridades viales también han expresado su preocupación manifestando que de ser aprobada esta iniciativa, se dará una proliferación sin antecedentes de motocicletas en las mallas viales de todo el país, lo que aumentará el riesgo de accidentes y de violación a las normas de tránsito
De ser aprobado este proyecto de ley, será arriesgar la estabilidad y la eficiencia de la prestación de los servicios cubiertos por el SOAT porque está comprobado el incumplimiento del Estado en el pago de sus obligaciones, lo que obligará a las compañías de seguros a suspender su expedición.
Lo que no le ha dicho Paloma Valencia son las dificultades que tendrá este proyecto de ley para ser aprobado en el Congreso de la República por las razones ya expuestas. Por ello esta iniciativa es populista y tiene como objeto lograr adeptos en esta recta final de la campaña.
Ya la misma Paloma Valencia se había pronunciado negativamente sobre un proyecto para rebajar el SOAT. Ahora su propuesta trae peores consecuencias.

Manizales, mayo 03 de 2026.












