Opinion

8 MESES

EDITORIAL

A ocho meses de las elecciones para Congreso de la República, reina la incertidumbre en la conformación de las listas de los diferentes partidos políticos y de las alianzas que harán.

Aunque las inscripciones de listas para Senado de la República y Cámara de Representantes inicia el próximo 8 de noviembre, y la campaña política incluyendo la publicidad solo se podrá hacer a partir del 8 de diciembre de 2025, ninguno de los 32 partidos políticos reconocidos por el Consejo Nacional Electoral tiene hasta ahora conformadas sus listas. Muchos dicen que aún hay tiempo, los conocedores de la materia afirman que les está cogiendo la tarde.

En el caso del Senado, la mayoría de estas organizaciones políticas no tienen la capacidad para conservar la Personería Jurídica, esto es, obtener el 3% de la votación a nivel nacional, lo que les obligará a conformar alianzas. Algo similar sucede en las jurisdicciones territoriales para la Cámara de Representantes donde son muy pocos los partidos que lograrán elegir independientemente renglones, lo que obligará a los otros a coaligarse.

Los candidatos que no cuenten con estructura que respalde su aspiración, están condenados al fracaso. Una campaña para el Congreso no se hace en 3 meses aunque actualmente ocupen una curul. La proliferación de candidatos y listas atomizarán la votación por lo que entra a jugar papel fundamental el voto de organización.

Aunque el Congreso de la República posee uno de los más elevados porcentajes de imagen negativa entre los colombianos, la mayoría de sus actuales miembros que aspiran a repetir curul, tendrán altas probabilidades de lograrlo. Se calcula que la renovación será apenas entre el 25 y el 30%, aunque en el Senado puede ser mayor. Ello significa que la mayoría de la población electoral, seguirá votando por los mismos.

Serán miles y miles los candidatos al Congreso en la próxima campaña electoral. Por ejemplo, si cada partido presentara lista completa para el Senado, los aspirantes a esta Corporación serían 3.200. En el 2022 fueron 997 en 22 listas; y para la Cámara de Representantes 1.562 en 333. Esta proliferación de candidatos eleva los costos económicos de las campañas y dispersa la votación, además de contribuir al debilitamiento de los partidos políticos, aunque también tiene aspectos positivos como la diversidad que brinda la posibilidad de tratar de escoger a quienes se consideren los mejores.

El incremento de las bancadas en el Congreso, esto es, partidos con representación, repercute en la gobernabilidad del próximo presidente de la República, quien no encontrará colectividades fuertes y tendrá que hacer alianzas con varias agrupaciones para lograr la gobernabilidad o mayorías. Ahí es donde empieza el clientelismo, la politiquería y la corrupción.

El país necesita partidos sólidos, no de garaje, que tengan significativa representación en el Congreso de la República para que se constituyan en bancadas fuertes y se recupere la institucionalidad. Las decisiones y la política dentro del legislativo no se puede hacer al menudeo, porque se termina imponiendo la dictadura de minoría.

Las diferentes colectividades a su vez, tienen la obligación de conformar listas bien representativas, no con rellenos, integradas por ciudadanos preparados, serios, honestos y con vocación de servicio.

Dentro de 8 meses exactos ya conoceremos cómo quedó conformado el Congreso de la República para el próximo cuatrienio y podremos predecir sí seguiremos en las mismas.

Se le atribuye a Platón la diciente frase: “El precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres”.

Manizales, agosto 10 de 2025.

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