Por: Cristina Otálvaro Idárraga-Abogada; Conciliadora en Derecho; Especialista en Gestión Pública, en Derecho Constitucional y Parlamentario y Derecho de Familia; Magister en Políticas Públicas.
Hay carreras universitarias y técnicas que sin lugar a dudas tienen una gran demanda laboral a nivel nacional e internacional.
Según un artículo reciente de una revista del país, las cinco carreras con más demanda en los Estados Unidos son: Computación y matemáticas; Administración; Educación; Arquitectura e Ingeniería Civil; y Negocios y operaciones internacionales. En nuestro país las cinco con más demanda son: Ingenierías electrónicas y de sistemas; Medicina; Finanzas, negocios, contaduría, economía y afines; Ingeniería de Minas; y Matemáticas y estadística.
Una de las profesiones que no tiene ni mucha ni poca demanda es la de los Profesionales en Desarrollo Familiar, sin embargo, estaban sometidas al desconocimiento de las entidades y empresas del alcance de la misma.
El Desarrollo Familiar en Colombia según lo consultado, es dictado por dos universidades ubicadas en los departamentos de Antioquia y de Caldas. De sus programas han egresado alrededor de 35.000 estudiantes y actualmente la estudian 426 personas. Esta carrera busca formar profesionales con una concepción humanista e integral sobre la Familia, la intervención familiar en los diferentes contextos de acuerdo a las demandas socioculturales, las políticas públicas y competencias investigativas.
Para muchos es desconocido que los profesionales en desarrollo familiar pueden realizar labores como las que realizan los trabajadores sociales y ha sido así a lo largo del tiempo, por lo que la Asociación Nacional de los egresados de esta área y la Universidad de Caldas, recurrieron a demandar la constitucionalidad del Código de Infancia y Adolescencia en sus artículos 73, 79 y 84, por la exclusión laboral que hacía de ellos pues aducían en las entidades que su perfil profesional no era equiparable al de los trabajadores sociales. La sentencia que les reconoció que podían ejercer sus labores en las instancias del sistema nacional de bienestar familiar igual que los trabajadores sociales es la C-505 de 2014.
Pese al logro tan valioso que se dio con el pronunciamiento de la Corte, consultada una de las profesionales de desarrollo familiar, nos dio a conocer que seguía siendo difícil la vinculación laboral, ya que cada que se presentaban a un cargo que iba pensado para un trabajador social, debían poner de manifiesto la sentencia para tener si quiera la oportunidad de ser tenidos en cuenta para los cargos afines.
El pasado 4 de agosto de 2021, el Congreso de la República emitió una nueva ley que brinda mayor reconocimiento a los profesionales en desarrollo familiar, esta es la Ley 2126 sobre Comisarías de Familia y es meritorio reconocerle al Representante por Caldas Félix Chica su liderazgo para lograr este cometido.
Que importante que quienes emprenden esta hermosa profesión desde lo humano para la intervención familiar, tengan ya un reconocimiento legal, que puedan ser tenidos en cuenta en cargos afines a los de trabajo social, que no tengan que portar la sentencia de la Corte Constitucional bajo el brazo o anexarlo a la hoja de vida. Otro logro más de una carrera con una buena demanda, pero tan poca oferta laboral hasta ahora. Que bien que ya no tengan que hacer otra carrera que si les genere una oportunidad de trabajo.












