Opinion

Más Tiempo, Más Caro

Por: Alejandro Loaiza Salazar – Enlace Congreso de la República. Oriundo de Samaná, con estudios en Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia.

30 noviembre 2019

Con la llegada de diciembre los colombianos solemos cambiar por unas cuantas semanas nuestro chip, no solamente por el inicio de las vacaciones en universidades y para miles de trabajadores, sino porque aprovechamos para desviar nuestra atención a temas muchos más personales y familiares.

Existe en el ambiente la sensación de que el gobierno pretende atrincherarse en estas vacaciones, esperando que las protestas sociales que se han suscitado en el país disminuyan, a tal punto que inclusive sea el tiempo el que se encargue de minimizarlas.

Refuerza esta hipótesis, la decisión del señor Presidente comunicada en el marco de la jornada de capacitación que la ESAP hace con los alcaldes y gobernadores electos, en la cual le informo al país que hasta el 15 de marzo (un día antes del inicio de las sesiones ordinarias en el congreso) recibiría por medios electrónicos y bajo el titulo “La conversación Nacional” todas las propuestas direccionadas a canalizar los reclamos de diferentes sectores sociales.

En otras palabras, solo hasta después de esa fecha en la cual se halla cerrado la recepción de ideas, así como las mesas de diálogo con los promotores de las manifestaciones, se darán a conocer las decisiones del alto gobierno frente a los reclamos ciudadanos.

Mientras tanto, aunque si bien las manifestaciones y el interés nacional se desviaran por unas cuantas semanas, provocando la equivocada sensación que el reclamo por el desgobierno ha finalizado, los ciudadanos mantendrán la sensación de descontento generalizado que ha resultado imposible de ocultar.

Sin decisiones claras y contundentes de parte del Presidente, y con el claro oportunismo de la clase política tradicional, muchos serán los interlocutores que hoy están tratando de entablar dialogo con los sectores sociales para más tarde cobrar su participación, y de paso desvirtuar cualquier reflejo tardío del gobierno.

Ya las consecuencias de la falta de determinación la esta sintiendo la ciudadanía, pero más aun la clase política. No queda duda de que el comportamiento de este gobierno le está dando paso cada vez más a sectores de centro izquierda que están ansiosos por ganar la próxima Presidencia de Colombia.

No falta poco para que el presidente ante el maremágnum de reclamos que desde el congreso toman cada vez más fuerza, tenga que ceder en detrimento de su estilo de gobierno, a la participación que los partidos políticos reclaman. De no ser así, veremos cómo estos dos próximos años de gobierno serán sumamente convulsionados. Se incumplirán los acuerdos Políticos, no se aprobarán las reformas radicadas por el gobierno y en cambio si habrá un éxodo político hacia los sectores más progresistas del congreso, pues nadie querrá quedarse otros cuatro años por fuera del círculo del siguiente Presidente.

Si el expresidente Uribe pretende seguir sosteniendo su participación en el congreso, o por lo menos de su bancada, tendrá que reconsiderar su desistimiento a no presentar su nombre en las próximas elecciones. Como indica el actual panorama, una lista al senado del Centro Democrático sin Uribe será un estruendoso fracaso.

Con más días que pasen, los efectos de la ausencia de decisiones tendrán un elevado costo para aquellos que se identifican con el actual Gobierno o con sus ideas, y el daño colateral recaerá al 100% sobre el uribismo, el cual irónicamente no es gobierno. Todo parece indicar que es el “Partido de los Industriales” el que hoy ocupa mayor relevancia dentro de la presidencia de Duque.

Alguien decía, nunca Santos se lo propuso, pero si así lo hubiera querido, jamás le hubiera hecho tanto daño al uribismo, como el que Duque ya lo está haciendo.

Twitter: @AlejandroLSFD

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