Opinion

Petro se despide entre escándalos

Juliana Guerrero

TOMADO DE EL PAÍS DE ESPAÑA

Catalina Oquendo B.

El Gobierno de Gustavo Petro se despide entre escándalos. A once días del cambio de mandatario, dos apellidos se convierten en la olla que salta por los aires y divide a la izquierda: Guerrero y Rodríguez.

El primero se refiere a Juliana y Verónica Guerrero. La revista Semana publicó chats y pruebas de empresarios que señalan a las hermanas de cobrar 1 millón de pesos por reunirse con ellas, el 10 % del valor de cada proyecto adjudicado que lograran tramitar en el Gobierno, así como el depósito de millones de pesos en sus cuentas personales. De las Guerrero la más conocida es Juliana, abiertamente defendida por el presidente Gustavo Petro cuando se denunció que falsificó un título universitario para convertirse en la viceministra de la Igualdad. Hoy, Juliana es imputada por fraude procesal y falsedad ideológica en documento público.

Ninguna de las dos hace parte formal del Gobierno, pero Juliana era la representante oficial de Petro en el consejo directivo de la Universidad Popular del Cesar. Tras el reportaje, renunció a ese encargo y acaba de ser denunciada por la congresista Jennifer Pedraza. Le pidió a la Fiscalía investigarlas por el presunto delito de tráfico de influencias de particular, concierto para delinquir y cohecho, así como a los empresarios y funcionarios del Gobierno que habrían participado.

Lejos de criticarlas, el presidente Petro dijo que los empresarios las habían engañado y que esto demostraba los controles anticorrupción de su gobierno. La realidad es que, desde hace meses, figuras de izquierda y cercanos a su proyecto político le habían señalado los alcances de las hermanas Guerrero. Varias de esas voces califican el manejo de este tipo de hechos por parte de Petro como una de las causas de la victoria de De La Espriella.

Una de las que alzó la voz fue precisamente Angie Rodríguez, ex directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE)― la mano derecha del mandatario por casi 1 año― y actual gerente del Fondo Adaptación. En una entrevista con Blu Radio, en medio del llanto, contó que sus problemas con el presidente comenzaron cuando se negó a nombrar a Juliana Guerrero en un cargo para el que no tenía título. Después de eso, aseguró, fue señalada por el mandatario de tener vínculos con paramilitares. Según se desliza de las entrevistas, la funcionaria tuvo una relación sentimental con el hijo de un reconocido paramilitar que es congresista. Sin embargo, ella afirma que esa fue la excusa del presidente para apartarla. Lo más grave, sin embargo, es que Rodríguez sugirió que Petro la amenazó con su seguridad. “[Fue una conversación] en la que me recordó su pasado en la guerrilla. No quiero entrar en detalles”, dijo entre sollozos. “Es la voz de él contra la mía”.

La funcionaria afirmó que ella se quedó en el Gobierno para mantener la protección estatal que está por terminar. “Petro es mi mayor victimario, cuesta reconocer que sea una persona que uno tanto admiraba. Un gobierno tan inestable como este. Fueron muchos temas llevados al extremo”, dijo en la explosiva entrevista en la que habló de la “vida desordenada” del presidente y recordó la muerte del coronel Óscar Dávila, que se suicidó en medio de otro escándalo del Gobierno de izquierdas. Rodríguez se reunió con el ministro del interior del Gobierno de Abelardo de La Espriella y le anunciaron que continuará con protección.

Petro difundió en sus redes que Rodríguez tenía una incapacidad por salud mental saltándose la privacidad de su diagnóstico clínico y anunció que la denunciará penalmente. El mandatario aseguró que “Angie colaboró con sectores venidos del paramilitarismo” y que no la sacó del Gobierno en consideración por ser madre cabeza de familia. “Solo atacaré a Angie penalmente porque ha decidido el camino de la calumnia y merezco respetar mi nombre y mi obra de Gobierno. La paranoia debe ser tratada”, escribió el presidente una vez más señalando los problemas de salud mental de su funcionaria.

Mientras todo eso pasa, el presidente entrante Abelardo de La Espriella renunció a posesionarse en una guarnición militar y pidió al Congreso que le permita hacerlo en la ciudad de Cali.

Lo más visto

To Top