Por: Antonio Corrales Giraldo.
El cambio climático continúa siendo uno de los mayores desafíos para la humanidad. El aumento de las temperaturas, las alteraciones en los patrones de lluvia y la mayor frecuencia de fenómenos extremos están generando importantes impactos en la agricultura y en la vida de millones de personas.
En Colombia, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) ha advertido sobre una alta probabilidad de que el Fenómeno del Niño se fortalezca entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Este evento climático se caracteriza por el incremento de las temperaturas, la disminución de las precipitaciones y la aparición de prolongados periodos de sequía.
Además, el Fenómeno del Niño trae consigo la reducción de los niveles de los ríos y embalses, un mayor riesgo de incendios forestales y amenazas para la seguridad alimentaria, la biodiversidad, la salud pública y la estabilidad económica del país.
Para el sector agrícola, las consecuencias pueden ser severas. Las altas temperaturas y el déficit hídrico afectan la salud de las plantas, disminuyen la productividad y reducen la calidad de las cosechas. Por ello, recomendamos adoptar medidas preventivas para mitigar sus efectos.
DIEZ RECOMENDACIONES PARA ENFRENTAR LA TEMPORADA SECA
1. PROTEGER EL SUELO CON COBERTURAS.
El uso de rastrojo, hojas secas o residuos vegetales alrededor de las plantas ayuda a conservar la humedad y disminuye la evaporación del agua.
2. UTILIZAR HIDROGELES.
Estos polímeros tienen la capacidad de absorber y almacenar grandes cantidades de agua, liberándola gradualmente en las raíces de las plantas durante los periodos de sequía.
3. APLICAR MATERIA ORGÁNICA.
La incorporación de compost o abonos orgánicos mejora las condiciones del suelo, favorece el desarrollo de las raíces y ayuda a retener la humedad.
4. PLANIFICAR SISTEMAS DE RIEGO.
Los agricultores deben identificar las fuentes de agua disponibles y prepararse con tanques, mangueras, bombas y demás equipos necesarios para garantizar el suministro de agua.
5. REALIZAR FERTILIZACIONES FOLIARES.
Durante las épocas secas, las plantas absorben menos nutrientes por las raíces, por lo que las aplicaciones foliares ayudan a reducir el estrés causado por la falta de agua.
6. APLICAR FOSFITOS DE POTASIO.
Estos productos fortalecen las defensas naturales de las plantas y aumentan su resistencia frente a condiciones climáticas adversas.
7. UTILIZAR PROTECTORES SOLARES AGRÍCOLAS, COMO EL CAOLÍN.
Estas aplicaciones forman una capa protectora sobre las hojas que refleja parte de la radiación solar y disminuye el estrés térmico.
8. PINTAR LOS TALLOS DE LOS FRUTALES.
Aplicar pintura blanca a base de agua en el tronco de los árboles ayuda a reducir el calentamiento excesivo y previene daños por las altas temperaturas.
9. PREVENIR LOS INCENDIOS FORESTALES.
Se recomienda evitar las quemas, las fogatas y cualquier fuente de calor en zonas rurales, así como no arrojar colillas de cigarrillo o vidrios en el campo.
10. CONTAR CON UN PLAN DE EMERGENCIA.
Es importante que las comunidades rurales tengan identificados los protocolos de actuación, los equipos disponibles y los números de contacto de los organismos de socorro.
Finalmente, los expertos coinciden en que la prevención y la planificación son las mejores herramientas para enfrentar los efectos del Fenómeno del Niño. Adoptar prácticas de conservación del agua y del suelo permitirá reducir las pérdidas económicas y proteger la producción agrícola, garantizando así la seguridad alimentaria de miles de familias colombianas.












