EDITORIAL
A dos semanas de las elecciones para Congreso de la República, resulta completamente innecesaria la controversia generada por el Presidente de la República, Gustavo Petro, al colocar en duda la transparencia del proceso electoral dando instrucciones a los jurados de votación para, según él, evitar el fraude procesal. Esto es una injerencia indebida del ejecutivo con una entidad que goza de autonomía administrativa, contractual y presupuestal, que tiene a su cargo el registro de la vida civil e identificación de los colombianos y la realización de los procesos electorales y los mecanismos de participación ciudadana, con plenas garantías para los colombianos.
Los enfrentamientos entre el gobierno nacional y la Registraduría no son cosa nueva, generándole al presidente Petro cierta animadversión hacia esta entidad. En septiembre de 2024 en el proyecto de Ley del presupuesto general de la nación para la vigencia fiscal del 2025, el Ministerio de Hacienda les recortó el 77%. A los 3.2 billones le quitaron 2.5 billones lo que luego fue corregido a última hora ante la imposibilidad de adelantar los procesos electorales del 2026 con los recursos asignados presupuestalmente.
En junio de 2025, nuevamente el Presidente Petro y su ministro del interior, arremetieron contra el registrador nacional del estado civil, descalificándolo porque no quiso convocar a la consulta popular presentada por el gobierno nacional sin que se conociera el concepto o decisión de las altas Cortes sobre si debía continuar con el trámite.
Otro de los cuestionamientos que ha hecho el presidente Petro a la Registraduría nacional es el contrato con la empresa Thomas & Greg, la encargada de guardar el software de cómputo de las elecciones, lo que considera irregular. Tampoco le gusta que esta misma firma tenga el contrato de producción de cédulas.
En cada uno de estos incidentes, el Presidente Petro se ha encontrado con el registrador nacional, el caldense Hernán Penagos, que le ha respondido con firmeza y conocimiento, haciendo respetar la autonomía de la entidad que dirige.
Ad portas de uns elecciones tan importantes como son las de Congreso de la República, no son sanas las dudas y cizañas que el ejecutivo nacional ha querido sembrar, máxime frente a una entidad que se ha venido preparando y blindando para brindar tranquilidad y seguridad a los todos los colombianos sobre la transparencia y credibilidad de las próximas elecciones.
Ya no estamos en las manos del exregistrador Alexander Vega Rocha quien generó muchas dudas en ciertos manejos, y convirtió a la entidad en una caterva de politiqueros y clientelistas. Ahora el registrador es un caldense, Hernán Penagos, serio, responsable, honesto y con alto sentido de cumplimiento estricto de los deberes a él encomendados por la Constitución y la ley.
Manizales, febrero 22 de 2026.












