Ayer sábado a las 9 de la mañana llegó muy cumplido a un salón del Club Manizales de El Cable, el precandidato presidencial de la derecha, Juan Carlos Pinzón, para presidir una lánguida reunión de no más de 10 personas donde había más sillas vacías que puestos ocupados.

Al mismo tiempo, a tan solo dos cuadras de allí, por tres flancos diferentes empezaban a llegar frente a la Delegación departamental de la Registraduría nacional, desfiles con cientos de jóvenes, personas del común y artistas ondeando banderas, levantando carteles, llevando pompones multicolores, accionando bengalas de humo de diferentes colores, y gritando arengas como “La unidad es la victoria, la dignidad el camino”. Mezclados con esta multitud, iban zanqueros, grupos de danzas, chirimías y artistas de diferentes campos.
Muchos vehículos que transitaban por la recta del Coliseo, sus conductores mermaban la velocidad para observar lo que sucedía y al percatarse que eran los seguidores del Pacto Histórico y de la Alianza Verde quienes se acercaban a inscribir su lista en coalición para la Cámara de Representantes, hacían sonar las bocinas.

Todo fue alegría, una fiesta multicolor, la expresión viva de la democracia, el entusiasmo de aquellos olvidados por el Estado y que ven en esta coalición una esperanza para tener voz en el Congreso de la República. No se escuchó arenga alguna contra Uribe o la derecha, ni el tradicional “fuera Uribe” o “Uribe paraco el pueblo está verraco”. No, aquí los gritos eran de fe en este proyecto político y el anhelo de que los colombianos elijan el próximo 8 de marzo unos congresistas que realmente trabaje por los intereses del pueblo y no como ahora pasa.
Lo sucedido es histórico porque se logró la unión de todas las fuerzas de izquierda, progresistas y alternativas en un propósito común: presentar una lista a la Cámara de Representante por Caldas que sea el verdadero sentir del pueblo.
Esta lista no fue conformada sobre la base de cálculos electorales, no es producto del resentimiento o de los intereses mezquinos de la clase política tradicional. Este es el verdadero clamor y querer del pueblo.

Mientras en el Club Manizales, los mismos de siempre, continuaban encerrados con unos cuantos y protegidos por una veintena de escoltas y cinco toyotas blindadas, todo pago con el dinero de los impuestos que pagan los colombianos, el pueblo, muy cerca de allí, vivía lo que es a verdadera fiesta de la democracia y por ello su grito “la unidad es la victoria, la dignidad es el camino” se ahogaba en la garganta de estos más de 600 de jóvenes y ciudadanos de todas las clases quienes anhelan un Congreso de la República distinto que no se oponga a las reformas que necesita el país.

Integran esta lista Erika Milena Muñoz Villareal, Luis Fernando Acebedo Restrepo, Álvaro García Velásquez, Nora Milena Contento Castaño y Santiago Osorio Marín, tiene el éxito asegurado, es ganadora.














