Opinion

“Yankee go home!” (II)

Por: Mario Arias Gómez

 “Crece, crece la audiencia y ya estáis aquí, creyentes, en torno mío, poblando las escalinatas”, refería -con su maravillosa voz- Jorge Zalamea Borda, autor del poema: ‘El sueño de las Escalinatas’.

Greta Thunberg, la joven ambientalista, proclamada -diciembre 2019- por la revista Time, “personaje del año”, advirtió recientemente: “Jamás me meto en política partidaria, pero la próxima elección en EE.UU., está por encima de todo. Invito a votar por el candidato demócrata, en el entendido que desde el punto de vista climático lo considerosuficientepara asumir la presidencia.

Igualmente, la acreditada revista, Scientific American, en casi dos siglos de historia, es la primera vez que, ad portas del globalizado evento electoral del tres de noviembre próximo, tomó una postura partidista, al solicitar encarecidamente votar por Joe Biden.

Resaltantes actitudes del merecido, unánime castigo, reprobación de la gente de bien, al acorralado, amoral, esperpéntico, farisaico, ignorante, improvisado patán que gobierna con los pies; ‘contradice -sin inmutarse- la ciencia’, ‘niega el cambio climático’; sin respaldo científico- toma decisiones en temas como la salud pública, medio ambiente, situación que, ante la subyacente posibilidad de ser reelegido, se agravaría.

Con preocupación -a pesar de juzgarme antropológicamente optimista-, observo que el muy despreciable, impredecible, impulsivo, intratable, irresponsable canalla -sin límites morales, éticos, falto de modales- continúe como amo y señor del mundo, haciendo lo que le da la gana, sin que nadie de su entorno le pare el macho, lo contradiga, no por respeto, sino por el miedo que infunde su ignorancia, soporte de los palos de ciego y desatinos acumulados -cuantitativamente impresionantes-, que al parecer no inciden en sus despistados, vergonzantes electores, dispuestos a eternizar por cuatro años más, la empalagosa, fastidiosa, insoportable, monumental desgracia -sin antecedentes, ni paliativos- padecida -sin excepción- por el planeta.

Para Bolton -defenestrado, desencantado colaborador- Trump “ni siquiera es un conservador, sino un ignorante, inepto para el cargo, sin otra política que utilizar el poder para sus intereses personales”. Manipulador; operador de trucos sucios; incorregible saboteador de los tratados internacionales de seguridad y comercio, de los que ha desligado al país, como de las instituciones para la cooperación y acuerdo pacífico. Suelto de huesos se atrevió a afirmar través del secretario de Estado, que “a la ONU le falta legitimación democrática”.

Obsceno, sardónico caníbal, supremacista blanco, cazador de emigrantes latinoamericanos, perseguidor de las comunidades musulmanas, de los mexicanos que “solo nos mandan drogas, crimen y violadores”. Fanático racista, promotor del violento grupo de extrema derecha, los ‘Prond Boys’, a los que les solicitó “estar preparados”, en caso de perder por estrecho margen; desenlace que anticipó no aceptaría, razón del manifiesto afán por llenar la vacante en el Tribunal Supremo, dejada por la muerte de la juez Ginsburg, en aras de consolidar una mayoría que, en el 2000 inclinó la balanza hacia el candidato republicano.

Desvergonzado, espasmódico, humillante mequetrefe, que se proclama ‘elegido de Dios’; falto de grandeza; agresor de los pobres; discriminador de las minorías; enemigo del sistema de salud para los necesitados; auspiciador de la tortura, de toda clase de tropelías; maltratador femenino, que llama “menstruantes” a las periodistas que lo cuestionan; tacha de feas, no atractivas o mentirosas, a las víctimas de acoso sexual; a las activistas políticas opositoras, las señala como desagradables, ignorantes, apátridas o extremistas de izquierda.

El enjundioso, ‘The New York Times’, que probó su evasión impositiva, anticipó que la reelección significaría “la amenaza más grande a la democracia estadounidense, desde la Segunda Guerra Mundial”; constató que, en los 90 minutos del debate presidencial, mintió seis veces, interrumpió 128 veces a Biden. Cínico, hipócrita, mentiroso compulsivo, al que el Washington Post, le lleva contabilizadas en 1.267 días, 20.655 falsedades.

Cretino del que el mundo no olvida su decir: “aunque fuera culpable de un asesinato a la luz del día, la gente lo seguiría votando”; tampoco el cacareo: “Si eres famoso puedes coger a las mujeres por el coño”. Matriculó como “enemigos del pueblo”; “creadores de noticias falsas” a los medios contrarios.

Esperanzadora derrota del circense payaso -el peor presidente que ha tenido EE.UU.-, que lo llevará a la cárcel, duplicándose el caso del gángster, Al Capone, amo de Chicago, tomado en cuenta que los gringos nunca han permitido a los evasores de impuestos. Elección en la que hay mucho más en juego de lo pensado.

La sensatez demanda tomar al elector una decisión correcta, ponderada, pensando que es peor un tonto que un malo, porque el primero nunca descansa.

Bogotá, D. C. 21 de octubre de 2020.

http://articulosmarioariasgomez.blogspot.com.co/30

Lo más visto


Subir