Opinion

¡El ‘CAMBIO’ petrista!

Mario Arias Gómez

Por: Mario Arias Gómez.

En las intrincadas cosas de la política reside el poder, algo que Niccolò di Bernardo dei Machiavelli, simplemente Maquiavelo (1469-1527), una de las figuras más importantes del Renacimiento italiano. Filósofo, político y diplomático ante reinos, papas y ejércitos supo descifrar mejor que nadie; destituido, encarcelado y desterrado tras la caída de la república y el retorno de los Medici, legó al mundo El príncipe, su obra cumbre, considerada el manual del poder efectivo. Su nombre está ligado a una visión cruda, descarnada, realista e implacable -sin afeites- del ejercicio del poder, despojada de romanticismos.

Me pregunto -al respecto- qué habría escrito el florentino si hubiera tomado como modelo al perverso, pusilánime presidente-guerrillero, cuya conducta -según las abundantes denuncias públicas, procesos abiertos y escándalos sucesivos- lo dejan mal parado, incluso frente a Nerón o Calígula, -el primero de los cuales mandó matar a su madre, tocaba la lira mientras Roma se incendiaba, y el segundo contemplaba gozoso la tortura de sus adversarios, emperadores que al lado suyo eran unos ángeles.

Abusivo, narciso, procaz, soberbio, torcido, tozudo y espurio (calificativo que aclaro más adelante) adefesio humano -se agotan los adjetivos del diccionario para reseñarlo-. Su administración, según crecientes sectores ciudadanos genera cada vez más malestar, repulsa y rechazo, incapaz de reconocer el inmenso, irreparable daño infligido a Colombia su errática, impróvida, inescrupulosa e irresponsable gestión manchada de sangre inocente.

Desgobierno que atropella, irrespeta, menosprecia la institucionalidad,  la Constitución y las leyes; terco que ocupa la mayor parte de su tiempo en defender sus desafueros, errores y exabruptos; en pedir excusas rectificarse por orden judicial, resultas de sus constantes vulneraciones a la honra, el buen nombre de la gente; a sus injurias, calumnias y temerarios señalamientos contra opositores, periodistas y connacionales; todo ello amplificado por bodegas de sicarios morales que  insultan, ensucian, vilipendian a los adversarios; distorsionan las cifras, la realidad con verdades a medias; endiosan -con devoción sectaria- a mañana, tarde y noche al  patrón; justifican sus inconductas -pan de cada día.

Como la cereza del pastel, resalta la corrupción y el oprobioso despilfarro, abrigados, alimentados, amparados, mimados y tolerados por un Gobierno que descuadernó, quebró al país, convirtió en un lupanar oficial, un nido de ratas que cuidan el queso, tratan vanamente de ocultar, tapar la robadera que contabiliza -hasta ahora- 23 reveladores escándalos.

Muestras del CAMBIO prometido.

Pruebas al canto -claras, audibles como un campanazo; visibles como una bofetada a plena luz del día-: La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) e INVÍAS convertidas en la caja menor para la compra de conciencias, aceitar y sobornar congresistas en busca de cuadrar apócrifas mayorías que le dieran luz verde a las caprichosas e impopulares reformas sociales y políticas; imposibilitaran el control político, diluyeran las tropelías y facilitaran la disfrazada perpetuación del fatal proyecto apéndice del chavismo, como sus protervos intereses ampliamente conocidos.

Petro una vergüenza -como Maduro- continental, etiquetado como líder del narcotráfico, de lo que devino la cancelación de la visa americana y la degradante inclusión -junto a su caliente expareja- en la Lista Clinton.

Anticipo de robusto indictment engrosado probablemente con las grotescas grabaciones del asfixiante -vicioso compulsivo- Armando Benedetti con la Sarabia, donde da cuenta de los $15.000 millones entrados subrepticiamente a la campaña, a los que .rejuró- se debieron el triunfo, que de conocerse su oscuro origen “todos vamos presos; chantaje que lo tiene de Ministro y a su par de Embajadora.

Sainete que prosiguió con la captura el 29 de julio de 2023 del “hijo que no crie”, imputado por lavado de activos y enriquecimiento ilícito, quien «desvió presuntamente según Day Vásquez -expareja- recursos de la campaña presidencial, cargo inicialmente aceptado por Nicolás ante Mario Burgos -fiscal- con el agravante de que su padre y el gerente de la campaña Ricardo Roa, «sabían» de los intríngulis de la maniobra que incluyó los aportes del cuestionado Euclides Torres.

El ‘pulcro’ Presidente corrió a solicitar a la Fiscalía -para la exportación- investigar a Nicolás, al que visitó de inmediato, procediendo súbita, milagrosamente a desdecirse y a denunciar la presunta presión del fiscal Burgos.

Ratica que responde -además- por interés indebido en la celebración de contrato; peculado por apropiación; tráfico de influencias, falsedad en documento público y privado, y falso testimonio y, paralelamente, la campaña “Petro Presidente” por violación de los topes electorales (COP 5.300 millones) y por aportes no reportados.

Soporte de la cuestionada legitimidad anunciada al inicio, con base al Artículo 109 de la Constitución Política, modificado por el Acto Legislativo 1 de 2003: referido a «La violación de los topes máximos de financiación de las campañas, debidamente comprobada, será sancionada con la pérdida de investidura o del cargo».

Petro igualmente pidió investigar a Juan Fernando (hermano) por la visita en plena campaña presidencial (abril de 2022) a los narcoterroristas presos en La Picota, en compañía de Danilo Rueda, nombrado Comisionado para la Paz. Visita que concluyó aparentemente con la promesa de beneficios y mejores condiciones carcelarias a cambio del apoyo a su carnal hermano. llamado «Pacto de la Picota» que presuntamente se cumplió con la abucheada y escabrosa Paz Total, proyectando largas sombra  sobre la misma.

Ese el pérfido CAMBIO capitaneado por el histérico e incompetente presidente Petro, representado por el más escandaloso entramado de corrupción, difícilmente superable, en beneficio de la legión de terroristas reciclados, blanqueados como «gestores de paz» cuya verdadera misión apunta a socavar -desde dentro- la institucionalidad.

Operadores del pozo séptico:

– El prófugo exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) Carlos Ramón González.

– El exdirector de la Función Pública César Manrique (prófugo).

– Luis Fernando Velasco y Ricardo Bonilla (exministros).

– La exconsejera para las Regiones Sandra Ortiz, portadora de los sobornos a los expresidentes del Senado y Cámara de Representantes Iván Name y Andrés Calle.

– Olmedo López y Sneyder Pinilla exdirector y exsubdirector de la UNGR.

– María Alejandra Benavides, exasesora del Min Hacienda (testigo estrella).

– Los congresistas Wadith Manzur, Karen Manrique, Liliana Bitar, Juan Pablo Gallo, Julián Peinado y Juan Diego Muñoz, relacionados con la aprobación del cupo de endeudamiento a cambio de tres proyectos en Arauca, Córdoba y Bolívar por COP 92.000 millones.

– Julio Elías Chagüi (congresista) investigado por la Corte y por la Fiscalía Jaime Ramírez Cobo, exasesor del Dapre, y contra Andrea Ramírez, asesora del exministro Bonilla.

Y la noche que llega…

Bogotá, D. C., 6 de diciembre de 2025.

http://articulosmarioariasgomez.blogspot.com.co/30

Lo más visto

To Top