TOMADO DE EL PAÍS DE ESPAÑA
Catalina Oquendo B.
Esta semana en Colombia, la vida real se impuso sobre los videos del Gobierno diseñados para redes sociales. Los ciudadanos- incluidos muchos de los votantes de Abelardo de La Espriella-, encajaban el golpe de una reforma tributaria que le aumentaría el IVA hasta el café, en el país del café; y cinco atentados con explosivos sacudían varios municipios dejando siete muertos, entre ellos una bebé recién nacida. Y mientras tanto, el presidente se mostraba jugando al soldado.
De La Espriella ha acostumbrado al país a verlo en performance: como patrullero capturando a algún delincuente y tratándolo de “bandido” aunque no haya ocurrido un juicio, caminando entre bolsas de cadáveres; grabándose con micrófono oculto mientras regaña a dos mujeres políticas… En las redes sociales, muchos de sus votantes lo celebran. Pero este fin de semana, mientras las disidencias de Iván Mordisco sacudían a varios municipios con atentados explosivos, De La Espriella se mostraba con fusil en mano disparando al estilo del video juego Call Duty.
Fue un fin de semana especialmente violento. En Planadas (Tolima), que supo ser un laboratorio de paz y café después del Acuerdo de Paz, regresó la violencia con su peor cara. Murieron cuatro personas y otras 17 resultaron heridas en un atentado con explosivos; en Algeciras, Huila, otro ataque dejó a un policía muerto y 6 heridos, entre ellos civiles. En Balboa, Cauca, explotaron dos artefactos explosivos contra un hospital; y en Chocó dos soldados murieron en ataques con drones de la guerrilla del ELN. Por eso las imágenes del mandatario, con casco, chaleco antibalas y fusil en mano, en la base de Tolemaida en una simulación militar, dejaron en evidencia el exceso de teatralidad.
Al tiempo que el país requiere una política de seguridad sostenida y no solo videos, también se espera que el presidente explique a todos los ciudadanos la reforma tributaria, que ha generado críticas hasta entre sus votantes y legisladores. Sin embargo, dado que no es un tema que maneje, como quedó en evidencia en la campaña, ha cedido la voz de su principal propuesta económica al vicepresidente José Manuel Restrepo, quien hace rondas de medios intentando explicarla.
La reforma que se presentó al Congreso choca con sus promesas de campaña en la que prometió no subir impuestos; propone un incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para productos de uso cotidiano como el café, el azúcar o la harina, las frutas y verduras; además de aumentar el impuesto de renta o de las contribuciones a la salud para quienes ganan entre 5 millones de pesos y 9 millones de pesos al mes; así como un ajuste fiscal que, según Restrepo, es una bomba de tiempo que les dejó el gobierno de Gustavo Petro.
En el Congreso, el aumento del IVA ha sido rechazado por legisladores de todas las orillas políticas, incluido Salvación Nacional, el partido de De La Espriella. Con el tiempo en contra, el Gobierno necesitará más que videos.













