Toda tragedia trae consigo dramas particulares en diferentes sitios de la ciudad. El terremoto del pasado lunes dejó traumatismos en muchas familias que no son tan visibles, por ejemplo, los desalojos de cientos de apartamentos y viviendas que, aunque no sufrieron afectaciones, preventivamente lo deben de hacer o por capricho de un funcionario inexperto.
En otros sectores la desinformación ha causado igual o mayor pánico que el mismo terremoto. Ese nefasto lunes cantidad de personas no pudieron dormir esperando las réplicas a muchas de las cuales hasta les colocaron hora para suceder, otros auguraban desplome de las edificaciones y colapso total del vecindario.
También han aparecido los expertos que a la final no saben de nada, dando diagnósticos erróneos sobre edificaciones y terrenos, generando pánico y zozobra. En síntesis, son varios los factores que no han permitido volver a la normalidad.
Uno de los ejemplos más claro es lo que le ha tocado vivir a los residentes del Conjunto Residencial Los Cerezos ubicado en el sector de Milán sobre la carrera 22A entre calles 75 y 76. Son 8 bloques de 12 apartamentos cada uno.
Por instrucciones del señor Alcalde, Jorge Eduardo Rojas, a cada sector afectado de la ciudad por el terremoto, le fue asignado un gerente entre los miembros del gabinete municipal para coordinar con mayor efectividad todas las actividades de diagnóstico, evaluación, evacuación, demolición y preventivas. Al sector de Milán le correspondió la gerencia a Laura Manuela Ramírez Ortíz, quien se desempeña como gerente de la noche de esta administración municipal.
En la mañana de este lunes festivo, la administradora del Conjunto Residencial Los Cerezos fue informada por la gerente de zona, que debían evacuar preventiva y temporalmente todos los apartamentos ya que, debido a las lluvias caídas en las últimas horas, se aumentaba el riesgo de que algunas de las edificaciones, con afectaciones graves y diagnóstico de demolición, ubicadas sobre la carrera 23 o parte comercial de Milán, que limitan por la parte trasera con Los Cerezos, se derrumben llegando a afectar la mencionada unidad habitacional
La Alcaldía de Manizales hace énfasis que esta orden de evacuación es netamente preventiva, pasajera y temporal, y no significa que la estructura o el suelo o de las torres del Conjunto Residencial Los Cerezos tenga afectación alguna que lo coloquen en riesgo de colapso.
También afirman que una orden de evacuación es una medida que se toma para mitigar los riesgos sobre la vida e integridad de los ocupantes de un inmueble por factores propios del mismo o como en este caso por el riesgo de otras edificaciones.
El camino que le ha tocado recorrer a los residentes de Los Cerezos desde las horas de la mañana del pasado lunes, no ha sido fácil. Desde ese momento y sin conceptos técnicos, la administración del conjunto dio instrucciones de desalojo y amenazas de que se haría con policía.
Ante ello, algunos residentes contrataron ingenieros estructurales particulares para que dieran concepto técnico sobre el estado real de las edificaciones después del terremoto, encontrando que no hubo afectación alguna ni de las estructuras ni del terreno por lo que son completamente habitables. También fueron enfáticos en afirmar que los edificios que sufrieron afectaciones, ubicados en la parte posterior, concretamente sobre la avenida principal de Milán, y que vayan a ser demolidos, como el Albania que es el más cercano, tampoco alcanzan a afectar a este conjunto por un desplome o demolición ya que la distancia física existente entre ambas edificaciones es considerable.
Este mismo concepto lo dio una comisión de ingenieros y topógrafos enviados por la Alcaldía de Manizales, quienes dos días seguidos, jueves y viernes, hicieron visita de campo a este conjunto.
Esas órdenes de desalojo con términos perentorios causan angustia entre los residentes, máxime cuando vienen acompañadas de la presencia de la fuerza pública. No es fácil para 96 familias, evacuar en minutos cuando muchos no tienen a dónde ir y deben buscar refugio donde un familiar o tratar de tomar en alquiler otro inmueble. Tampoco se tiene en cuenta la condición económica de muchos de ellos, las dificultades para un trasteo, la edad y el estado de salud de las personas, ni la tenencia de mascotas.
Entonces, ¿para qué sirven los conceptos técnicos de los ingenieros estructurales que dicen que este conjunto es habitable si no podrán estar tranquilos hasta que no haya demolición de edificios distantes de los suyos?
Ahora el miedo de los residentes tiene un ingrediente más: las lluvias porque traen consigo una orden de desalojo.
La situación es muy compleja. La policía, aunque haga presencia en el lugar, no puede ingresar a desalojar a los residentes sin una orden judicial y los funcionarios públicos tienen que acudir a la persuasión.
Estas 96 familias del Conjunto Residencial Los Cerezos del sector de Milán y, seguramente, muchas otras, también tienen derechos a su vivienda digna y sobre todo, a su tranquilidad y a cuidar su patrimonio. Este es otro de los dramas que se presentan después de un terremoto.
Los habitantes del Conjunto Residencial Los Cerezos claman a la administración municipal de Manizales agilizar las acciones de demolición del edificio La Albania, situado en la carrera 23 No. 75-133 y con ello cesen las órdenes de evacuación preventiva a las que se ven expuestos en forma permanente y que les impide ir regresando a la normalidad.













