Por: Mario Arias Gómez.
La Sala de Decisión Penal de Tutelas del Tribunal Superior de Bogotá, amparó los derechos -de carácter fundamental- al buen nombre, honra, dignidad humana, presunción de inocencia- del señor CARLOS FELIPE ‘PIPE’ CÓRDOBA LARRARTE, excontralor general de la República, derechos que gozan de salvaguardia constitucional, invocada a raíz de las calumniosas, incoherentes imputaciones. -sin sustento, solidez alguna-; bufonadas urdidas por Juan Pablo Barrientos Hoyos, comediante que, carcomido por la envidia, sin prueba sustantiva supuso que, la tesis doctoral -calificada honrosamente ¡SUMMA CUM LAUDE!, los títulos académicos, los había obtenido fraudulentamente.
Esfuerzo intelectual del que ‘PIPE’ se siente orgulloso, valorándolo como “EL TRABAJO DE MI VIDA”.
Grotesco, punible acto de sicariato moral derrumbado, desplomado cual castillo de naipes en el aire, predictivamente reseñado en mi columna del 11 de enero de 2025 https://www.blogger.com/blog/post/edit/6552531000687034993/206708060213567093; tramposa, mediática, artera falacia -ad hominem- dispuesta para afectar la “buena imagen”, poner en entredicho la percepción de hombre de bien, como la inexpugnable, irreprochable trayectoria del brillante, gallardo, talentoso personaje; insidiosa, maledicente conjetura orquestada por el precitado tragicómico malandrín, sin colegir puntualmente qué oculto interés inspiró, impulsó al mezquino, pusilánime mercenario informático, la cual -irónicamente- a contrario sensu, lo dejó -al ser desmentido judicialmente- como lo que es, una basura, falto de credibilidad.
Impecable fallo en el marco de la Constitución y de la Convención Americana sobre los Derechos Humanos (art.11), soportado en la tendenciosa divulgación, tergiversación de hechos que buscaron desdibujar la imagen; socavar el prestigio de un nacional de un Estado miembro; conculcar, irrespetar sus derechos. Delictual proceder con cargo al deslenguado en cuestión, cautelados por el alto tribunal al ordenar, perentoriamente, rectificar -en un plazo de 10 días- al chafardero, las perturbadoras afirmaciones difamatorias difundidas el 2 de junio de 2022 y 6 de febrero de 2024, en los mismos sitios donde originalmente fueron publicadas.
Señalamientos probadamente inexactos, alejados de la verdad, generadores del detrimento de los nombrados derechos al “buen nombre, honra, imagen personal y profesional”, prevalentes frente al desacertado paradigma que equivocadamente pone por encima el derecho a la libertad de expresión o información, que deberá ejercitarse responsablemente, sin afectar los derechos de los demás.
Irremisible detrimento reputacional que trae a mi memoria la historia de la ‘Gallina desplumada’, del clérigo italiano, San Felipe Neri (1515-1595) -apodado el ‘Apóstol de Roma’,- referida a la utopía que implica reponer las plumas esparcidas por el viento al pelado animal; analogía que le da consistencia a la impotencia de recuperar la honra, el buen nombre malogrados por la difamación desperdigada por el espurio personajillo; fraguado despropósito que concluyó -cual bumerán- con la deshonrosa, humillante rectificación que escarnecerá el tiempo que de infértil vida le queda.
Alucinación, elucubración -a priori- convertidas sin fundamento, delito alguno o prueba sólida en obsesión, sospecha, visceral cruzada que, lo que menos buscó, fue la verdad, interesado solo en pisotear los derechos cardinales de ‘PIPE’, en función de los enfermizos, insulares, primarios intereses exhibicionistas, de figuración del esperpéntico, hipócrita, retorcido verdugo de mala entraña -que no periodista-,sin condición moral y/o profesional para ejercer como censor implacable, en su caso por presuntas, obscenas canonjías, dádivas por establecer aún.
Mala praxis adornada con ‘fake news’, ‘clickbait’ -consistente en atrapar lectores con engañosos titulares que nada tienen que ver con el fondo del asunto-; sumado el afán desmedido por la chiva, como quien busca un unicornio azul bajo la cama; prácticas que lo inhabilitan para ejercer el periodismo, llamado por Gabriel García Márquez ante la Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa en 1996: “el mejor oficio del mundo”, desdorado por el asquiento, perverso topo de alcantarilla, convertido por el imaginario popular en sepulturero de la iglesia, resultas de sus parcializadas pesquisas que le causaron a tan noble cofradía, monumental, inconmensurable daño. Baldón que cargará perpetuamente.
Pregunto: Si esto le pasó a tan respetada institución, venerada por la mayoría de compatriotas, como igual le ocurrió al acatado, altivo, influyente excontralor, ¿qué podemos esperar los ciudadanos de a pie? Lamentable, tristemente el país se ha acostumbrado -para vergüenza- a este gansteril, ponzoñoso sesgado estilo de periodismo amarillista, politizado, sensacionalista.
Parafraseando la primera palabra de Jesucristo en la cruz -según el evangelio de San Lucas-, digo: “Padre perdona las majaderías del murmurador en comento porque no sabe el daño que hace”.
Bulos en buena hora desnudados judicialmente, despejando -qué duda cabe- el camino de la candidatura presidencial a CARLOS FELIPE ‘PIPE’ CÓRDOBA, avalada -Dios mediante- por la nueva coalición que socializan: Clara Luz Roldán y Alexander Vega codirectores del Partido de la U; César Gaviria, innato líder, jefe único del Partido Liberal; Nadia Blel, presidenta del Partido Conservador y Juan Manuel Galán, director del Nuevo Liberalismo, intérpretes del sentimiento de millones de colombianos de bien que sin aspavientos, sectarismo urgimos la «tercera vía» encarnada por ‘PIPE’, que propende por la apremiante, redentora unidad nacional.
Bogotá, D. C., 12 de abril de 2025.
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