Opinion

PÓNGALE LA FIRMA

EDITORIAL

El pasado viernes coincidieron a la misma hora en el centro de la ciudad, activistas de cuatro Grupos Significativos de Ciudadanos recolectando firmas para inscribir a igual número de candidatos a la alcaldía de Manizales con miras a las elecciones del 29 de octubre de 2023.

Los Grupos Significativos de Ciudadanos están contemplados en la Ley 1475 del 14 de julio de 2011 la cual adopta reglas de organización y funcionamiento de los partidos y movimientos políticos, y de los procesos electorales en el país.

Este es un mecanismo de participación ciudadana pretende brindar posibilidades políticas a quienes no deseen participar en los procesos electorales con el aval de partidos tradicionales.

Desde sus inicios ha sido cuestionada por algunos que consideran que, en algunos casos, sirve de refugio para aquellos cuyo aval es negado por los partidos debido a razones de conducta o antecedentes. Otros dicen que es utilizada por candidatos que quieren aparentar independencia de sus antiguos partidos o jefes políticos que se encuentren desgastados o cuestionados.

Como toda norma, tienes sus pros y sus contras. La realidad es que en los últimos años ha cogido gran auge para la inscripción de candidatos en las elecciones de autoridades territoriales como alcaldías, concejos y gobernaciones; sin embargo, esta misma proliferación de los GSC está desgastando el mecanismo y terminará cansando a los ciudadanos al verse agobiados permanentemente por activistas solicitándoles la firma.

Ya dijimos que en Manizales hasta el momento cuatro organizaciones están haciendo esta tarea para la alcaldía. Se esperan mínimo otros dos y uno más para la gobernación.

Los candidatos que pretenden avalarse a través de un GSC tienen ventaja sobre los demás al utilizar el proceso de recolección de firmas como campaña política disimulada y darse a conocer a los posibles electores.

Sin embargo, hay dos factores que hacen la inscripción de candidatos a través de GSC inalcanzable para muchos. Uno de ellos es el proceso de recolección de firmas que es dispendioso y costoso. Aunque en muchos casos se cuenta con voluntariado, también se deben contratar activistas y disponer de una estructura administrativa, lo que significa un esfuerzo económico importante antes de iniciar campaña oficialmente. Esto termina encareciendo el ejercicio electoral.

Otro es el requisito sine qua non de presentar una póliza de garantía expedida por compañía de seguros legalmente constituida en el país, las cuales tienen alto costo y es difícil su consecución. Se conocen varios casos donde el aspirante debe renunciar a su intención o avalarse por un partido tradicional al no lograr cumplir con este requerimiento.

Aunque la intención del legislador al crear la norma de los Grupos Significativos de Ciudadanos es loable, también las talanqueras o requisitos exigidos los hacen inaccesibles para quienes no cuentan con fuerte respaldo económico para hacerlo y terminan favoreciendo a los mismos de siempre.

Manizales, 22 enero 2023.

@tintiando

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