El insoportable sentido que toman las elecciones en las redes sociales es desesperante. Siempre que hay elecciones se vienen unos pronunciamientos de cientos de ciudadanos a través de las redes como Facebook y Twitter, principalmente, que denigran del ser humano, muchas de las supuestas propuestas de los candidatos son falsas, que maltratan al profesional y que le ponen sobrenombre a todo aquel con el que no están de acuerdo para votar por él o ella en las urnas.
Digo que, en elecciones, porque hasta hace unos 15 días a quienes tenían en el escarnio público de redes era a los candidatos al Congreso de la República, hoy vemos como campean las denuncias que no se sostienen en estrados, los improperios, las groserías, el machismo, el feminismo, la ridiculización, entre otras tantas expresiones, en contra de los candidatos a Presidencia y Vicepresidencia de la República.
¿Quién les dijo a los usuarios de los medios digitales que, sin el mayor respeto por el otro, por el que piensa distinto, por el opositor, se podían “despachar” con términos desobligantes contra las demás personas?, qué tan bajo hemos caído todos, porque somos cómplices también de quiénes maltratan con palabras a otros y no les pedimos el mínimo de respeto.
Hay que ver en la actualidad como ridiculizan al Presidente de la República de Colombia; como llaman ratas, ladrones a todo político por el simple hecho de serlo; como es posible que los señalen de guerrilleros, paramilitares, narcos o drogadictos, sin siquiera constarles sus acusaciones.
Señores, un pueblo donde no existe la altura suficiente frente a una contienda tan trascendental como la elección de Presidente y Vicepresidente de la República, no puede esperar mucho de sus gobernantes, ya que sus gobernados no tienen la capacidad de discernir en forma correcta por quien verdaderamente deben elegir, nos estamos dejando llevar como veletas, cuando acusan a este salimos a buscar la opción en otro candidato y cuando algo mancha la vida de éste buscamos a otro, pero realmente si es tan cierto todo lo que se publica?.
Hagamos un adecuado uso de las redes: no señalemos sin saber, no divulguemos sin conocer, no repitamos lo que no nos conste, hagamos uso de los tres filtros de Sócrates (nuevamente los traigo a una columna) para que antes de escribir en el perfil de redes sociales consideremos: ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdaderos en todos sus puntos?, ¿Lo que me quieres decir es por lo menos bueno? y, ¿Es necesario que divulgues eso?, con seguridad es posible más empatía en la sociedad.
* Por: Cristina Otálvaro Idárraga-Abogada; Conciliadora en Derecho; Especialista en Gestión Pública, en Derecho Constitucional y Parlamentario y Derecho de Familia; Magister en Políticas Públicas.













