Tinto Político

HABLANDO DE GODOS *

Estos godos caldenses están más locos que una cabra. Hablan de obtener dos renglones a la cámara de representantes en las elecciones parlamentarias, olvidándose de las realidades políticas.

Aun siendo Caldas la tierra del presidente nacional de la godarria, Omár Yepes Alzate, están más divididos que nunca. En mis épocas solo eran los yepistas y los marinistas, o sea, el pueblo pueblo y el Club Manizales. Esos sí eran jefes. Ahora todo el que aspiró a edil y se quemó se cree “jefe” y sale a negociar su supuesto electorado.

La actual dirigencia goda caldense son simples pitufos frente a la dimensión nacional de sus predecesores. Son un simple remedo de jefes. No les alcanza ni para jefatura de comuna.

La otrora gloriosa casa Yepes, una máquina de hacer votos con organización y estructura en todos los municipios, quien gobernó este departamento como quiso, es un simple recuerdo. El patriarca Omár empezó a cavar la sepultura de su grupo cuando le dio por apoyar al uribismo en el 2002, a sus propios rivales de plaza y no calculó que jamás el trepador de Uribe lo iba a colocar por encima de la encopetada Adriana y de los sangre azul de Pensilvania.

No satisfecho con esa bobada, en el 2010 le dio por retirarse del senado y entregarle el movimiento a sus hermanos, quienes son los grandes responsables de la extinción de su organización. Lucelia con su arrogancia, prepotencia, grosería y despotismo, fue castigada en las urnas por los manizaleños quienes no quisieron saber nada más de ella; y Arturo, arturito, dizque el inteligente de la familia, otro pedante y atropellador, la vida le dio su merecido privándolo de ser congresista, lo que más le gustaba.

Ahora está Jorgito, el famoso “manito”, vive del recuerdo de sus años como gerente del Hospital Santa Sofía, lo que sucedió hace tantos años que ya la mayoría de los pacientes que recibieron sus favores debieron haber fallecido y sus herederos no habían nacido. Con recuerdos y el pasado no se hace campaña, eso ya no da votos. Es un excelente médico y sus calidades humanas son extraordinarias. Debió haber seguido en lo que mejor saber hacer, el ejercicio de la medicina y la administración hospitalaria.

Esta casa Yepes perdió su estructura, su organización, su gracia. Ni el pereirano contralor general, Córdoba Larrarte, con su nómina abierta y generosa, es capaz de cambiar el rumbo, al contrario, él se está quemando en Caldas con esa injerencia indebida en los asuntos políticos de este departamento, y bien mal que le caen esos vecinos incómodos y bullosos a la mayoría de mis paisanos. Dizque Pereira la capital del eje, como diría Serpa: Mamola.

Juana Carolina, la Adriana Gutiérrez de los godos, encopetada, elegante, la gente la ve distante, aunque ella se esfuerce por achicar las distancias sin lograrlo, pensó que heredaría todo el movimiento de Salvación Nacional, y no cogió ni el terminal. Su burocracia en la administración departamental le quitará más votos que sumarle.

Es una candidata interesante, sin dudas la mejor preparada en asuntos nacionales. En torno a ella se ha creado un mito de dinero y de negocios públicos, lo que ha generado muchos enemigos a su aspiración. Carece de organización y estructura en la mayoría de los municipios de Caldas, y tiene que colocar los pies sobre la tierra porque el trabajo de redes sociales y sondeos de opinión no son suficientes para elegirse. Le tiene que meter pueblo y calle a su campaña.

El actual parlamentario Félix Chica, es el más trabajador de los tres. Termina de recorrer el departamento e inicia otra vez. Hace gestiones en Bogotá y es simpático; sin embargo, no es el candidato que genere emociones. Con su sombrero, carriel y poncho, más que un gran líder, la gente lo ve como un trovador o un cuentero. Con respecto a 2018, el equipo que lo respaldó ya no es el mismo. Juana Carolina Londoño es su contrincante y Luis Roberto Rivas no está subido en ese bus, por solo mencionar dos pesos pesados. Su campaña ha tenido bajas muy sensible como el fallecimiento del exdiputado Ignacio Gómez y el connotado dirigente, Octavio Zuluaga, quienes sí sabían dónde ponen las garzas. A lo anterior sumemos que Luis Emilio Sierra ya no es senador y sus amigos perdieron la representatividad en el concejo de Manizales y la Asamblea de Caldas.

Chica hace 4 año pasó raspando, dejó los pelos en el alambrado. Ha aprovechado este cuatrienio en el congreso para organizar sus finanzas y hacer aliados en el alto gobierno, aunque no le representen votos en Caldas. Tiene burocracia, gestión y trabajo para mostrar. Quién sabe si le alcanza.

Además de estas tres organizaciones política godas en Caldas, quedan otras dos. La del diputado Rubén Darío Giraldo quien tiene un electorado al cual tiene que atender económicamente en cada elección, y que en su gran mayoría sólo vota por él, lo que le reduce notoriamente la capacidad de endoso. Una de sus características es su inestabilidad política. Permanece muy poco tiempo dentro de las organizaciones y termina de pelea con todos sus aliados de turno. Hace cuatro años estuvo con Samy Merheg para Senado y Félix Chica para la cámara de representantes, ahora son sus contrincantes políticos. Hoy acompaña a Juana Carolina y está buscando senador. Para toda elección cambia de socios, lo que va dejando una serie de enemigos, lo que no es conveniente para aspiraciones futuras.

Por otro lado, el actual diputado y recién nombrado presidente de la asamblea de Caldas, Mauricio Londoño. Ese sí que es difícil de leer e interpretar. Hace cuatro años acompañó al antioqueño Juan Diego Gómez para senado y se distanció de él, para cámara ni se acuerda por quién votó. En estas elecciones empezó para el Senado con Esperanza Andrade y después de tenerla varias veces en Manizales, la cambió por el exgobernador del Valle Ubeimar Delgado. En materia de cámara de representantes no acompañará a ningún candidato y ha dejado a sus amigos en libertad. Anda para arriba y para abajo, no para de recorrer municipio por municipio, decenas de veredas. No dejar de gritar y tiene pésimas relaciones con sus copartidarios los godos. Incondicional con el gobierno de turno, es una especie de José Fouché criollo. No tiene compromisos con nadie y su único afán es ser candidato a la gobernación de Caldas en octubre de 2023.

Esta es una radiografía descarnada del Partido Conservador en Caldas, un conservatismo que fue grande con personajes ilustres como Gilberto Alzate Avendaño, Aquilino Villegas, José Restrepo, Fernando Londoño y Londoño, y ahora, sólo muñecos veo. Una colectividad en decadencia por falta de liderazgos fuertes incapaces hasta de presentar un candidato propio para el senado de la república y tienen que acudir a los foráneos. Se pelean los mismos votos sin darse cuenta que es como pasar plata de un bolsillo para el otro. Muchos que hoy son yepistas mañana serán de Juana Carolina y luego de Félix Chica.

Será que les alcanza para el umbral ?

Ahí les iré contando sobre los actores políticos de mi bello Caldas.

* Por: El Tábano.

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