Opinion

“AL QUERER VOLAR MÁS ALTO QUE YO, PROCURO QUEBRARLES LAS ALITAS”

Por: José Oscar González Hernández. Se desempeñó como alcalde de Pensilvania, Diputado a la Asamblea de Caldas, Personero de Manizales.

En los últimos días hemos escuchados con bastante alharaca por parte de los medios de comunicación que la Corte Constitucional está próxima a revivirle la personería jurídica al viejo Nuevo Liberalismo que fundara el doctor Luis Carlos Galán Sarmiento a finales de los años 70s del siglo pasado. Su jefe máximo de la colectividad aspiró a la presidencia en los años de 1982 y 1986 hasta que por invitación del Presidente Barco en 1987 y avalado por el jefe del liberalismo Julio César Turbay Ayala le pidieron que se reintegrara al partido y lo hizo. Como consecuencia de lo anterior su partido se disolvió y el doctor Galán quedó no sólo ad-portas de ser candidato presidencial, sino ser presidente de la república.

Dentro de los postulados del Nuevo Liberalismo eran cero clientelismos y oposición férrea contra el narcotráfico que ya se encontraba permeando muchas capas de la sociedad colombiana; además otro de los ideales de la organización política era: “Democracia, igualdad, libertad y responsabilidad”.

Los hijos del doctor Galán: Juan Manuel y Carlos Fernando han intentado por todos los medios legales que le devuelvan la personería jurídica a dicha organización y esto no fue posible. Intentaron primero con el Consejo Nacional Electoral y después ante el Consejo de Estado y perdieron. Hay que recordar que el Consejo de Estado le devolvió la personería a la U.P, pero según mi criterio, son razones muy distintas.

Como último recurso legal presentaron una tutela y ésta se encuentra en la Corte Constitucional. Mirando un “breve diccionario constitucional» nos dice: “Corte Constitucional: …cuerpo colegiado encargado exclusivamente de guardar la integridad de la constitución. Es pues, la máxima autoridad en la interpretación de las normas constitucionales…”.

Comparando la situación de la U.P y del Nuevo Liberalismo nos encontramos que el Consejo de Estado le devuelve la personería a los de la Unión Patriótica, pero sería la Corte Constitucional la que lo haría con el Nuevo Liberalismo, según ponencia conocida que falta por aprobar. La UP no alcanzó el umbral en elecciones y por eso le retiraron la personería; el Nuevo Liberalismo renunció a su personería cuando Luis Carlos Galán adhirió al liberalismo en 1988. La UP sufrió el genocidio, no sólo de sus dirigentes sino de sus simpatizantes; en el Nuevo Liberalismo mataron a varios de sus dirigentes connotados, pero si nos atenemos a lo sucedido en el cementerio central el día del funeral del doctor Galán, César Gaviria fue presidente a nombre del Nuevo Liberalismo. Pero los únicos que han pedido la personería jurídica del Nuevo Liberalismo son los hijos del caudillo, pero no conocemos el pensamiento de sus partidarios.

Al doctor Galán el liberalismo le cumplió con todas las solicitudes y condiciones que el líder hizo, y el partido no le puso conejo. Pero sus herederos galanistas dicen que si hubo conejo por parte del Estado porque dos de sus exigencias eran una reforma constitucional y una consulta popular para seleccionar candidato.

Mala memoria de los herederos galanistas. Fuera de la reforma constitucional del gobierno Barco que tuvo que ser hundida por un mico del parlamentario Jairo Ortega, se vino después la constituyente del 91 auspiciada por su representante del Nuevo Liberalismo como César Gaviria.

La tutela se recurre a ella, la gran mayoría de las veces, por parte de quien agota los recursos de ley y nos dice el artículo 86 de la Constitución que ella, la tutela, se aplica cuando no se dispone de otro medio de defensa.

Doctores tiene la ley, pero la vida nos ha enseñado que cuando yo hago un mal negocio y la ley no me da la razón, no debo intentar una acción que no me protege. 

Lo más visto



Subir