Opinion

ORFANDAD

EDITORIAL

Transcurridos 2 años, dos meses y 13 días del gobierno de Iván Duque, en el departamento de Caldas no se siente la presencia del gobierno nacional. Lo único han sido promesas y más promesas. Nos tiene viviendo de ilusiones.

Dialogando con la mayoría de los alcaldes de los municipios caldenses, todos coinciden en el abandono por parte del gobierno nacional. Hasta el presupuesto para educación del Sistema General de Participaciones, les fue disminuido. Si no fuera por la Gobernación, no existiría inversión ni obras cofinanciadas en sus regiones.

La cuenta regresiva de Duque empezó. A mediados del 2021 inicia el período electoral que va hasta junio de 2022. Es poco lo que se puede hacer por los meses de garantías electorales.

En otras oportunidades hemos dicho que el departamento de Caldas no es importante para Iván Duque, y nos lamentamos porque los parlamentarios con cercanía al primer mandatario la utilizan para conseguir favores personales o burocracia sin pensar en región.

Diferente es el tratamiento dado al departamento de Antioquia. Solo bastó una visita de Iván Duque la semana pasada a Medellín para que comprometiera recursos del Gobierno Nacional por dos billones cuatrocientos mil pesos para el Metro Ligero de la Avenida 80, y 530 mil millones para el Túnel del Toyo. En síntesis, más de tres billones de pesos del Presupuesto General de la Nación, mientras que en Caldas se le mendiga la cofinanciación de obras fundamentales para nuestro desarrollo.

En campaña electoral escuchábamos de la cercanía de muchos caldenses con Iván Duque lo que garantizaría obras e inversión para el departamento. Esos amigos están en mora de contarle a los caldenses por qué su Presidente no le ha cumplido a la región. Ahora anunciaron con bombos y platillos la adjudicación de la fiducia que se encargará del patrimonio autónomo de laaaaargo plazo del aeropuerto del café. Esto es como abrir una cuenta bancaria sin fondos. De esta mega-obra ya están hablando de una pista similar a la de La Nubia, y para completar, el viejo anhelo del Puerto de Tribugá, esta semana la Agencia Nacional de Infraestructura anunció que no se construirá aduciendo razones ecológicas.

Mientras toda la clase política, los dirigentes y las fuerzas vivas del departamento no se una para luchar por los intereses de la región, Caldas seguirá viendo estancado su progreso y desarrollo.

A nuestros políticos, especialmente a quienes ayudaron a elegir a Iván Duque Presidente, les ha hecho falta grandeza, y al igual que los costeños y antioqueños, unirse para trabajar por su región.

Manizales, 04 octubre 2020.

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