Opinion

MANADA Y DESOBEDIENCIA

TOMADO DE EL PAÍS DE ESPAÑA.

Catalina Oquendo B.

Después de las elecciones más largas y virulentas en décadas, Colombia no ha tenido ni un respiro para vivir la resaca electoral. Lejos de apaciguarse, la confrontación política tomó aire: el presidente electo Abelardo de La Espriella anunció que no irá a la Casa de Nariño antes de su posesión, rompiendo así una tradición de transición democrática de reunirse con el mandatario saliente; mientras el senador Iván Cepeda exigió que De La Espriella renuncie a su nacionalidad estadounidense, aclare si es miembro de agencias de seguridad norteamericanas y cese todo intento por extraditar a Gustavo Petro. De otra manera él se declara en “desobediencia civil pacífica”. Ah, y hasta la cantante Karol G terminó agredida virtualmente por pedirle a De La Espriella que gobierne para todos. El presidente electo la invitó a unirse a su “manada”.

En esta semana se han comenzado a destapar también las cartas del Gobierno electo. La primera es que los “nunca”, la frase de campaña con la que se presentaba como anti casta se va deshaciendo conforme se presentan nombres del gabinete y se ven varios de los de “siempre”. El primero de los milagros de la Patria Milagro. Se anunció al exsenador Rodrigo Lara como ministro del Interior, el excongresista conservador Miguel Gómez Martínez como ministro de Hacienda y a Carlos Alonso Lucío, exguerrillero del M-19 y exasesor de los paramilitares, como el jefe del empalme entre gobiernos. En la gabinetología, el deporte nacional de estos días se ha rumorado de la exfiscal Viviane Morales, (esposa de Lucío), como posible ministra de Educación. Morales, cristiana evangélica, impulsó en 2017 un referendo que quería prohibir la adopción de parejas del mismo sexo. En estos días se confirmó la alineación de De La Espriella con Donald Trump, Benjamín Netanyahu y los vecinos de la región a excepción de Lula.

En el medio, una gravísima denuncia de Noticias Caracol dio la puntilla final a la fracasada paz total de Petro. El periodista de investigación Ricardo Calderón publicó una serie de audios en los que el ex alto comisionado para la paz, Danilo Rueda, hablaba con jefes del Clan del Golfo, y les ofrecía una suerte de cese informal, al proponerles “jugar a los congelados”. En la comunicación de septiembre de 2022 Rueda también hablaba de otros gestos como cese de bombardeos y de operativos de inteligencia en su contra, entre otros. La Procuraduría anunció una investigación a Rueda y al exministro Iván Velásquez por este hecho.

Otro hecho grave sacudió la semana en Colombia. Esta vez, el concejal uribista de Medellín Andrés Rodríguez, más conocido como Gury, pidió explícitamente bombardear poblaciones donde votaron por Iván Cepeda. ‘El del bate’, quien ha salido con ese objeto a amedrentar manifestantes de izquierda en diversas oportunidades utilizó la falsa narrativa del voto fusil, que promovieron sectores de derecha, y ‘aconsejó’ al presidente De La Espriella, comenzar los ataques sobre ciertas poblaciones. “Si ya sabemos en qué mesas de votación hubo irregularidades en donde porcentajes superiores al ochenta por ciento fueron votos dirigidos a Iván Cepeda pues entonces los próximos ataques, bombardeos tienen que ser dirigidos a esas zonas porque en esas zonas están los bandidos de este país”. La Procuraduría, al menos hasta el cierre del boletín, no había anunciado investigaciones al político. Tampoco el Centro Democrático ni el presidente electo habían rechazado las declaraciones del concejal. En la misma línea de terror, varios campesinos beneficiarios de restitución de tierras denunciaron haber sido torturados y amarrados en Puerto López, Meta. Según la denuncia, fueron atacados por siete personas armadas les exigían abandonar la finca que les restituyó el Gobierno de Gustavo Petro hace apenas dos meses. Lo más grave es que de acuerdo con la Agencia Nacional de Tierras, este no es el único caso en el que beneficiarios de esas entregas han sido amenazados.

Y finalmente, en estos días de transición, mientras Petro se despide por el mundo el presidente electo se reúne con magistrados de la Corte Suprema y hace el gesto militar de “firme por la patria”. Un hecho que generó cuestionamientos como el de Helena Urán, hija del magistrado Carlos Urán, asesinado en el Palacio de Justicia. “¿Un civil saludando como militar dentro del Palacio de Justicia? Y no tiene que ver con que a uno le guste o no el presidente electo; es que esto, simplemente, no es propio de una democracia: símbolos castrenses usados como gesto de poder, jueces que olvidan cuál es su rol y se subordinan a lo militar, y una estética que prepara a la sociedad para naturalizar la obediencia antes que el derecho. ¿De verdad no lo ven?”, preguntó.

Todo eso en apenas diez días desde las elecciones que ganó De La Espriella.

Y lo que falta.

Junio 30 de 2026.

Lo más visto

To Top