La Policía Nacional en Caldas, en articulación con autoridades militares, judiciales y ambientales, logró afectar actividades de explotación ilícita de yacimientos mineros que venían causando graves daños a los recursos naturales y al ecosistema del río Cauca en zona rural de Riosucio.
La Policía Nacional en el Departamento de Caldas y en desarrollo de la operación denominada DARDO VII, adelantó un operativo interinstitucional contra la explotación ilícita de yacimientos mineros y los delitos ambientales en la vereda El Jaguero, zona rural del municipio de Riosucio.
La intervención fue liderada por la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de Caldas, en articulación con el Batallón de Infantería Ayacucho No. 22, Batallón de Seguridad Civil No. 5, Grupo de Inteligencia Aérea No. 12 CACOM 1, Brigada Contra la Minería Ilegal, Cuerpo Técnico de Investigación CTI de la Fiscalía General de la Nación y la Corporación Autónoma Regional de Caldas, Corpocaldas.
Las acciones operativas se desarrollaron sobre la margen izquierda aguas abajo del río Cauca, ecosistema reconocido como sujeto de derechos debido a su importancia ambiental y riqueza en biodiversidad para la región.
Durante el procedimiento fueron capturadas cuatro personas que, presuntamente, estarían vinculadas a actividades de explotación ilícita de yacimientos mineros y daño a los recursos naturales, conductas contempladas en los artículos 332 y 333 del Código Penal.
Asimismo, se logró intervenir cuatro unidades productoras mineras a cielo abierto e incautaron cuatro motobombas y tres motores utilizados para el desarrollo de esta actividad ilegal, elementos avaluados en aproximadamente 14 millones de pesos.
De acuerdo con las investigaciones adelantadas, esta actividad ilícita generaría una afectación económica cercana a los 54 millones de pesos y permitiría una producción aproximada de 100 gramos de oro mensuales, equivalentes a cerca de 40 millones de pesos.
Con este resultado operacional se busca mitigar el impacto ambiental ocasionado por el vertimiento de sustancias contaminantes utilizadas en la extracción ilegal de minerales, las cuales afectan la fauna, la flora y las fuentes hídricas de la región, además de alterar los componentes bióticos y abióticos del ecosistema.
De igual manera, estas acciones permiten contrarrestar economías ilícitas que podrían ser utilizadas para fortalecer estructuras criminales interesadas en desarrollar actividades ilegales relacionadas con la minería en el departamento.













