Opinion

JUSTICIA  AUTÓNOMA E INDEPENDIENTE  PERO CON EFICACIA

José Ferney Paz Quintero

Por: J. F. Paz – Exmagistrado / Consultor. – Presidente Tribunal de Control Ético del partido liberal colombiano.

En un evento celebrado en días pasados convocado por el procurador Eljach se  analizó la estrecha relación entre la independencia de poderes para bien de la democracia, resaltando la autonomía judicial,  con una declaración final donde  se plantea que  “en una democracia no se actúa contra los jueces, sino ante los jueces“.

No se discute la autonomía e independencia que debe imperar en la justicia, pero bien valdría el momento para preguntarnos qué tan vigentes son las instituciones que nos rigen, si se adaptan a las aspiraciones de los usuarios y litigantes que permitan superar deficiencias en el trámite procesal, los reiterados reclamos por el excesivo ritualismo en sede judicial, ¿cuál sería el medio más propicio para que los fallos se produzcan a tiempo?, ¿se está interpretando en debida  forma por los operadores judiciales la ley, que al final es la que fundamenta los niveles de credibilidad ciudadana en la justicia, con una pregunta final, ¿qué resultados han generado las instituciones jurídicas y de gestión para gerencial y gobernar la rama judicial consagradas en la constitución del 91?

Es indudable  que el interrogante que más perturba la conciencia  ciudadana,  consiste en que la justicia en Colombia es rogada, demorada y denegada, factores que  a juicio del más profano en derecho enturbia el panorama de la misma, generando una inestabilidad y desconfianza en las instituciones.

Recordar a Kafka cuando al tratar el tema de la justicia expresaba “que la dilación indefinida en el trámite y en su decisión, convierte al proceso en un laberinto que lo hace interminable, consagra el desconocimiento del derecho y patentiza la denegación  de justicia“.

Reconocer que  la sociedad demanda cada día más de las organizaciones que sean productivas, ágiles, eficientes, eficaces y de procederes transparentes, como fundamento de su propia existencia, presupuestos estos que no deben ser ajenos a la rama judicial, como soporte del estado  social de derecho, consolidación de sus instituciones y de la búsqueda de la paz social.

No se discute la importancia de los foros donde se plantean en teoría temas  que se relacionan con la autonomía e independencia de la rama judicial, el acatamiento a sus fallos por los ciudadanos y gobernantes, pero se olvida  algo  que toca con el usuario, que es el que padece la lentitud en los trámites judiciales, haciéndose necesario introducir reformas estructurales que  exprese el  real origen de la  mora judicial y se oriente hacia una solución definitiva,  que nos hace recordar lo dicho por el ex presidente López Michelsen: “la supervivencia del régimen democrático no es posible sin  la  existencia de un orden jurisdiccional y, en general, de una organización estatal capaz de garantizar  a los ciudadanos una pronta y cumplida  administración de justicia“.

No  más foros  donde se navega  en un  mar de conocimientos, con un centímetro de profundidad, como lo expresara un  destacado pensador colombiano.

ADENDA UNO. Empiezan a surgir en el panorama político nacional diferentes aspiraciones presidenciales, unas con asidero electoral, otras no tanto, que más parecen a un divertimiento personal, aventureros, con raros slogan o lemas  de campaña, desconceptuando la seriedad de un debate electoral  para la escogencia de  quién  regirá los destinos del país para el próximo cuatrienio.

Los partidos políticos son una pieza clave en una verdadera democracia, pero para des fortuna nuestra, reconocer que cada vez despiertan más recelos, producto de la corrupción, penetración de mafias, el clientelismo,  dando origen a estas candidaturas independientes  permitidas por la constitución política,  como la laxitud para crear partidos y movimientos políticos con la posibilidad de presentar candidatos a través de firmas, sistema este que favorece al caciquismo, agravando la desinstitucionalización de los partidos, pasando de  ser un derecho a una estrategia electoral.

ADENDA DOS. ¿Será  que  el actual Procurador demostrará  su  facultad disciplinaria  frente a la patanería  de algunos funcionarios públicos, utilizando un lenguaje soez, bajo, ordinario, como el demostrado por el histérico y acaparador de puestos estatales, Minsalud, como lo reseñan los distintos medios de prensa y redes sociales, maltrato verbal a una  funcionaria  de un hospital del Meta.

Se volvió  costumbre oficial   el insulto, el agravio,  el denuesto por parte   de la cúpula de  gobierno, que no permiten  el disentir,  ni nada  que tenga  que ver  con la gobernanza, si es que  se da en el momento presente. ¿Autoritarismo?

ADENDA TRES. Ya que se aborda el tema de una justicia pronta y cumplida, ¿Cuando conoceremos las decisiones judiciales por parte de la sala de instrucción de la Corte Suprema en el sonado  caso de corrupción en la Unidad de Riesgo donde aparecen vinculados como sindicados altos ex funcionarios de estado, como voceros de la rama legislativa?

ADENDA CUATRO. Lo que le faltaba al tema justicia. Las denuncias de la forma como se fraguó la elección de un magistrado de la Corte Constitucional. De mal en peor.

*Exmagistrado.

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