Opinion

AQUÍ PENSANDO

Navidad, una época para compartir. Siempre estas festividades de fin de año se han denominado de compartir y así se hace, un compartir con los familiares y amigos cercanos, en reuniones, fiestas, novenas y entrega de aguinaldos.

Es común en este tiempo las luces en las calles y en las casas, compartir la natilla y los buñuelos, ver la alegría de los niños esperando la noche de los regalos, planeando el viaje del 24 y el 31 para estar en sitios de descanso o en las casas familiares en otras ciudades o en los pueblos, y también el corre, corre de la compra de aguinaldos; se convierte en una expectativa el compartir en familia.

También podemos ver muchas empresas, organizaciones, fundaciones, familias y personas que comparten de una manera diferente (también con sus familias o empleados), pero que les gusta compartir con quienes consideran no tienen la posibilidad de acceder a disfrutar de la noche buena, con los que no pueden acceder a los regalos de sus niños, que no tienen familia con quien disfrutar estas fechas especiales.

Muchos nos volvemos sordos y ciegos en esta época de navidad para no darnos cuenta de la realidad que viven muchas familias en nuestro entorno, nos cuesta reconocer que otras personas pueden necesitar de nuestra mano y que, con un pequeño gesto, puede cambiar la navidad de una persona o una familia.

También podemos encontrar a quienes estas fechas les causa molestia, no les gusta ni la música, ni la algarabía, ni las novenas, ni los villancicos, ni recibir a su familia en la casa, mejor dicho, son huraños, les da terror las celebraciones y se quejan por todo.

Pero hay otros que nunca han sido dadivosos, pero cuando requieren sacar provecho de algo, son los más melosos y generosos en época decembrina.

Y hay algunos, que si bien tenían la llama encendida para compartir no encontraban como ni con quien hacerlo, pero que se han sumado a apoyar causas, que denominamos son nobles, y por tanto ponen un grano de arena para que una persona o familia que no tiene la forma, sea feliz al menos un día o una noche.

Es decir, para muchos el verdadero compartir no es solo con familiares y amigos, sino que se extiende a otras personas a quienes desean alegrarles un poco estos tiempos. A manera de reflexión: ¿con quienes compartes en navidad?, ¿Te gusta alegrarles estas fechas a otras personas?, ¿lo haces de corazón?

* Por: Cristina Otálvaro Idárraga-Abogada; Conciliadora en Derecho; Especialista en Gestión Pública, en Derecho Constitucional y Parlamentario y Derecho de Familia; Magister en Políticas Públicas.

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