Opinion

El exdiputado

Por: Alejandro Loaiza Salazar – Enlace Congreso de la República. Oriundo de Samaná, con estudios en Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia. Por: Alejandro Loaiza Salazar – Enlace Congreso de la República. Oriundo de Samaná, con estudios en Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia.

A tres años de culminar su periodo como diputado, el que hasta ayer era el presidente de la asamblea departamental de Caldas decidió lo que pocos se imaginaban que sucedería, renuncio no solo a su militancia al Partido de la U, sino a su curul.

En un Estado con una estructura de partidos sólida, seria y coherente, el transfuguismo es de lejos una práctica reprochable, sin embargo en Colombia, con una crisis tan profunda de todos los partidos, los cuales pocos son capaces de sostener identidad ideológica, la no posibilidad de cambiar de partido cercena no solo liderazgos, sino que irrumpe con las coincidencias ideológicas iniciales, algo así como no poderse separar del esposo o esposa cuando este cambia de sexo.

Quien podría decir que los intereses del partido de la U en el gobierno Santos, son los mismos ahora en el gobierno Duque, o que el liberalismo no tiene profundas fracturas ideológicas, al igual que el partido conservador, si es que aún tienen ideología.

Ante la improbable modificación constitucional que permita el transfuguismo, la ley es clara frente a los términos en los cuales una persona debe renunciar, si es que ella tiene las condiciones que hasta el jueves tenía el exdiputado Juan Sebastián, pretendiendo aspirar por otro partido diferente al que se milita.

Con esta renuncia no solo se evidencia la intención de Juan Sebastián de aspirar a la Cámara de Representantes, sino que modifica el escenario político departamental.

Por un lado permite la llegada de un nuevo diputado, esta vez perteneciente a la línea política del ex senador Mauricio Lizcano, quien con tres diputados seguramente presionara o incidirá en el gobernador para que este quebrante los acuerdos de campaña, cobrando por derecha alguna de las secretarias identificadas con el movimiento que lideraba Juan Sebastián, de pensar por un segundo en seguir este juego, sería un error político tremendo, pues podría perder un futuro aliado en el congreso.

Quienes detentan el poder hoy en Caldas, y en particular dos de los movimientos que hoy se ven como los más poderosos, de seguro añoran las épocas de repartijas y acuerdos entre el Barcoyepismo, no sería raro que pensaran en nuevamente llegar a estos acuerdos para las próximas elecciones territoriales, y aunque hoy pareciesen ser bastante distantes uno de otro, en política todo se ve.

Pero no solo por esta razón, sino por muchas más, Caldas no puede ser políticamente administrada solo por dos corrientes políticas, nada más peligroso para la correcta administración que un escenario de este tipo, nuestro departamento requiere de nuevos liderazgos, que se sintonicen con las nuevas tendencias que hoy la ciudadanía en todo el país está reclamando.

Hoy los dos senadores Caldenses están claramente atados al gobierno Duque, así como el senador electoralmente adoptado por el Lizcanismo. Independientemente de cualquier opinión, esta decisión tendrá un costo en campaña, como la tuvo en su momento quienes decidieron seguir acompañando a Santos, o es que aún creen que este gobierno ayudara a elegir presidente, quienes acompañen una alternativa presidencial diferente a las tradicionales, tendrán un empuje para sus campañas al congreso, así como la tuvieron los candidatos del Centro Democrático hace dos años.; y de los cinco representantes 4 están completamente entregados al gobierno, mientras que el quinto, José Luis Correa, mayoritariamente crítico del actual Gobierno, deberá sortear un difícil escenario al interior de su partido.

Creo que el próximo Gobierno Nacional tendrá una postura ideológica muy diferente a la actual, creo que las ciudadanías progresistas, críticas y esperanzadas aun en que debería haber un cambio, se inclinaran a votar por tendencias nuevas, diferentes a las que hoy están administrando el poder.

Juan Sebastián logro en la pasada campaña alrededor de 16.664 votos, muy cercanos a los 16.745 que obtuvo Félix Chica, y superiores a los 14.015 con los que se eligió Erwin Arias.

Por supuesto falta mucho trecho, sin embargo ya tenemos candidato, y no cualquier candidato.

Twitter: @AlejandroLSFD

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