EDITORIAL
Todos los colombianos, exceptuando a unos pocos entres los que están los dueños y accionistas y de EPS, coinciden en la necesidad urgente de una reforma a la salud, tanto así que es tema de campaña de los precandidatos presidenciales y de los aspirantes al Congreso de la República.
Sin embargo, una vez más, 8 senadores de la Comisión Séptima del Senado decidieron en contra del pueblo colombiano, hundiendo nuevamente en esa célula legislativa el proyecto de ley de reforma a la justicia sin discutirla.
El sistema de salud colombiano lleva más de tres décadas en funcionamiento, ya está obsoleto y no es adecuado a las nuevas realidades poblacionales y de salubridad actuales. La crisis financiera del sector requiere atención inmediata, sin embargo, el proyecto de reforma estuvo estancada durante varios meses en la Comisión Séptima del Senado y esperaron hasta el último minuto para colocarla en el orden del día y votar mayoritariamente su archivo, evitando con ello la posibilidad de presentar el recurso de apelación y revivirla en plenaria de esta Corporación en forma inmediata.
Desde el inició de su gobierno, el Presidente Gustavo Petro, ha manifestado la necesidad de cambiar el sistema de aseguramiento privado por uno mayoritariamente público en el que el Estado garantice el servicio a la salud de los colombianos. En otros términos, se trataba de eliminar la intermediación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) para que el dinero pasara directamente las clínicas y hospitales.
Como lo hemos afirmado en otras oportunidades, las reformas son para estudiarlas. Este es el deber del Congreso. No todo lo que ellas contienen es bueno ni todo es malo. De ahí la necesidad del análisis; sin embargo, en este caso, estos 8 senadores simplemente votaron por el archivo sin darle la oportunidad a los colombianos de conocer los términos.
Así como la guerra es un negocio y por ello a muchos militares no les conviene que se acabe, con la salud está sucediendo lo mismo.
Muchas EPS ayudan a financiar campañas políticas, otros vivos trafican con camas en clínicas y hospitales, y la intermediación se queda con la mayor parte de los recursos porque se los roban, son apenas unas de las aristas de este lucrativo negocio. Esta es la razón por la que será muy difícil que haya una reforma a la salud sea cual fuere el presidente de la república, y de la indolencia de algunos legisladores colombianos.
Manizales, diciembre 21 de 2025.
