Por: Mario Arias Gómez.
El santoral católico conmemora hoy viernes 25 de julio el día de Santiago Apóstol, uno de los doce apóstoles elegidos por Cristo, ‘patrón de España y de los peregrinos’; fecha que también recuerda que la reina de Inglaterra, María I Tudor (apodada «Bloody Mary») se casó (1554) en la catedral de Winchester, con el príncipe Felipe de Austria (futuro rey de España Felipe II.
Episodios históricos que -guardadas proporciones- encadeno al nacimiento en Colombia, en 1937, de don Omar Yepes Álzate, en Pijao-Quindío, que hacía parte del ‘Viejo Caldas’ o “Mariposa Verde”, apelativo del icónico poeta popular, Luis Carlos González Mejía, amado hijo de ‘la querendona, trasnochadora y morena’, Pereira, antes del desmembramiento (1966) -mediando la férrea oposición de Luis Granada Mejía- del que surgieron los departamentos de Quindío y Risaralda.
‘MAESTRO’ (Granada Mejía) con mayúscula sostenida, cuyo apreciado, predilecto alumno fue nuestro cumpleañero OMAR: abogado, político de campanillas, apasionado, insaciable lector; compañero -imperecedero- de andanzas, de nuestro eterno peregrinar, cuya aguda versación, autenticidad, generosidad, lucidez, vasta experiencia, mirada lo convirtieron en personaje imprescindible -de mérito positivo- dentro de la dirigencia caldense, como entre quienes tuvimos la fortuna, la suerte de cruzarnos con él.
Omnipresente amigo del alma, quien se inició políticamente desde los peladeros de la oposición hace más de medio siglo, convirtiéndose en macho alfa de la manada, al que complacido he acompañado, ininterrumpidamente, en la dura brega, exitosa, providencial apertura de caminos, llenos en principios de abrojos, envidias, descalificaciones, incomprensiones de opositores sin alma; irritados caraduras carcomidos por la envidia, borrados electoralmente por el imbatible, indestronable ‘‘Poder del Pueblo’, cuya admirada, esplendorosa, invencible lucha lo catapultaron -!qué duda cabe!- al cenit político ostentado en el venerado terruño por más de cuatro décadas; glorioso cuarto de hora que hizo historia, deja profunda huella. Dedo en la llaga, duélale a quien le duela.
Estelar peregrinaje cargado de anécdotas, indestructibles, perennes momentos que dulcifican esta biográfica, recordatoria acotación de este cándido, sencillo escriba -enfermedad que no tiene cura- que me hace sentir vivo, referida a la causa ‘yepista’, a la que -apena recordarlo- le aporté un insignificante, inédito pero satisfactorio granito de arena, para alivio, solaz en la puesta, ocaso del sol; el cansino, crepuscular atardecer; epílogo que gozosa, irreversiblemente se aproxima sin queja alguna, en contraste con el cuasiterno amigo en comento -a prueba de arrugas- que impertérrito continúa como en sus años mozos, como brújula que guía; faro que alumbra el devenir patrio; como ejemplo a seguir por las generaciones de relevo, al que acompañaré -Dios mediante- con la misma complacencia, delectación, gozo de antaño, hasta el último suspiro.
Efeméride que excita esta diferida tarea: barruntar unas reflexiones sobre lel desgastado, trillado término AMISTAD o PHILIA, relacionada con el fraternal, profundo afecto, sinónimo de CAMARADERÍA, entendida como vínculo interpersonal derivado de la convivencia, la relación entre dos o más personas, que va y viene, cambia, se aleja, desaparece con los infaltables giros de la existencia, a semejanza de la más bella flor que, con el paso del tiempo, pierde su belleza; igual que el encanto de la infancia, la juventud -flores de un día-, de la vejez se recoge la muerte.
AMIGOS habitualmente falsos -la mayoría-; vana ilusión, rara, difícil de encontrar, realidad que sintetiza la frase atribuida por diversas fuentes históricas y literarias a Aristóteles: ¡Amigos, no hay amigos! (solo intereses, agrego); especie de paradoja o testimonio de la realidad humana, dicha -al parecer- en momentos de desencanto, desilusión, reflexión filosófica. También Montaigne se ocupó en ‘Los Ensayos’ -obra fundamental de la literatura y la filosofía- publicada en 1580- de la encrespada dificultad de encontrar amigos auténticos, reinterpretada en el ancho mundo, por pensadores modernos, caso del filósofo alemán, Friedrich Nietzsche.
Concluyo echando una mirada atrás, proyectándola hacia adelante para dejar constancia de la indestructible, inquebrantable relación amical como de las festivas, nostálgicas vivencias al lado del indescifrable, laureado amigo, especialmente en su condición de cantante de postín -‘Tony Fergo’-, cuya arrulladora, cautivante voz endulzó incontables, imprescriptibles, románticos noches de bohemia, exaltadas por emocionadas, vastas audiencias; etapa artística tan productiva, triunfante como la política que complementó nuestra añeja, auténtica, recíproca AMISTAD -sin adornos, medida alguna, fronteras, máscaras; sin exigencias de perfección, comprensiva de nuestras falencias, debilidades.
Especie de refugio del alma que intento describir en la presente, emotiva, memoriosa nota, con magistrales versos -poéticamente bellos- tomados del poema «El milésimo Hombre«, del poeta inglés Rudyard Kipling, que traen a mi memoria al entrañable, inolvidable: Augusto Trejos Jaramillo:
“Entre mil hombres todos menos uno / te verá cual el mundo te ha juzgado, / más uno entre los mil será tu amigo / aunque tengas al mundo por contrario” – “Entre mil hombres todos menos uno / sólo con plata y oro hacen sus tratos, / más uno entre los mil su confianza / te da, y tú afecto que es metal más caro.” “Entre mil hombres, todos menos uno / dejará ante en la afrenta o el sarcasmo / más uno entre los mil irá contigo / hasta el pie, y más allá, de tu cadalso”
A instancia de la Cruzada Mundial de la Amistad, se creó (1958) en Paraguay, el ‘Día de la Amistad’, coincidente en Ecuador, Guatemala, México, República Dominicana, El Salvador, Venezuela con el de San Valentín -14 de febrero-; en Perú, el primer sábado de julio; Argentina, Brasil y Uruguay a propuesta de Enrique Ernesto Febbraro (argentino), se aceptó el 20 de julio en que el hombre llegó (1969) a la Luna “como un gesto de amistad de la humanidad con el universo”. oficializado por las Naciones Unidas en la Asamblea General de 2011, como ‘Día Internacional de la Amistad’; Bolivia, 23 de julio; Colombia, tercer sábado de septiembre; Chile, primer viernes de octubre.
“Hilo de oro que solo se rompe con la muerte” para decirlo con palabras prestadas a los míticos miembros de la ‘Generación del Centenario’ y ‘Los Leopardos’ -tejedores de sueños, cargados de ficciones, forjadores de metáforas de fino lirismo, gran estilo, logrados simbolismos. AMISTAD como el amor, una ilusión, un espejismo, inextricable quimera.
‘Vivir sin amigos es morir sin dejar recuerdos’.
¡Feliz cumpleaños don OMAR!
Bogotá, D. C., 25 de julio de 2025
