EDITORIAL
El pasado jueves el presidente de la república, Gustavo Petro, radicó ante el Senado la proposición para convocar a una consulta popular de doce puntos sobre temas de la reforma laboral. Esta Corporación tiene 30 días para dar visto bueno o rechazar esta propuesta del Ejecutivo.
Las opiniones entre los senadores están muy divididas y la aprobación necesita 53 votos de los 105 posibles, es decir la mitad más uno. Con respecto a los tiempos, el artículo 33 de la Ley 1757 de 2015 dispone que de emitirse concepto favorable, o una vez agotado el plazo previsto para el efecto, el presidente de la República deberá emitir un decreto fijando la fecha para el desarrollo de la jornada de votación correspondiente, la cual será dentro de los tres meses siguientes, en este caso, deberá efectuarse por tardar el primero de septiembre de 2025.
Hasta el momento se conoce la decisión de 36 senadores para votar por el sí y 31 por el no, faltando 38 por decidirse. Los partidos Centro Democrático, Cambio Radical y el MIRA lideran la campaña de rechazo a esta consulta popular, acompañados de importantes medios de comunicación del país y de la clase gremial y empresarial.
Entonces surge la pregunta para los senadores, prensa y dirigentes del no: por qué les da miedo y temor de ir a una consulta popular en la que no se habla de reelección presidencial ni revocatoria del Congreso, tampoco de rebaja de sueldo de los congresistas ?.
Además, si como dicen las encuestas y los sondeos de opinión, los niveles de aceptación de la gestión del gobierno del presidente Petro son tan bajos, tiene tan poca aceptación entre los colombianos y su credibilidad es mínima, son argumentos suficientes para no tener miedo de que el pueblo vaya a las urnas.
El espíritu de la Ley Esatutaria “Por la cual se dictan disposiciones en materia de promoción y protección del derecho a la participación democrática”, o sea la 1757 del 6 de julio de 2015, busca fortalecer la democracia a través de la promoción y garantía del derecho a la participación ciudadana, estableciendo mecanismos para que los ciudadanos puedan participar activamente en la toma de decisiones y ejercer un control social sobre la gestión pública, estableciendo unas reglas comunes sobre el procedimiento. A esto fue a lo que acudió el presidente Petro ante la negativa de varios senadores de darle trámite a las reformas propuestas para dar cumplimiento a su programa de gobierno.
Que el pueblo decida porque como se dice la frase latina “vox populi vox dei”, o ¿cuál es el miedo?, si estos mecanismos de participación ciudadana están creados en la Ley, lo lógico es utilizarlos.
Manizales, mayo 04 de 2025.
