EDITORIAL
El Presidente Petro en un mensaje a través de su cuenta en X, declaró día cívico el próximo lunes con motivo de la final de la Copa América que se juega este domingo en Miami entre los seleccionados de fútbol de Colombia y Argentina.
“El día lunes será día cívico, y día de la unión del pueblo colombiano, tras la selección de futbol y el 20 de julio. Ese día solo compre cosas colombianas, que sea un día de alegría, de amigos y de amor. Cero violencia.”, escribió Petro.
Para muchos esta decisión del Presidente Petro hace parte del folclor nacional en el que el fútbol ha servido para desviar la atención de los reales problemas que afronta el país como ocurrió la noche del jueves 6 de noviembre de 1985, cuando la televisión pública por orden del Gobierno Nacional, decidió transmitir el partido entre Millonarios y Unión Magdalena en el Estadio El CampÍn para no mostrarle a los colombianos lo que realmente estaba sucediendo en el Palacio de Justicia en Bogotá.
A través de la historia, las celebraciones de los colombianos por los resultados de nuestra selección de fútbol no han sido precisamente las más ejemplares. Los festejos por el triunfo de la Selección Colombia en la Copa América 2001 en el país dejaron un muerto y 90 personas heridas.
En las eliminatorias para el mundial de fútbol de Rusia 2018, una mujer murió y una menor quedó gravemente herida en un accidente de tránsito en el departamento del Valle del Cauca, cuando participaban en una caravana para celebrar el triunfo de Colombia ante Senegal. De acuerdo con el reporte de la Policía, ese mismo día se registraron 1.081 riñas, 39 casos de lesiones personales (2 por armas de fuego y 37 por arma blanca), 482 incautaciones de armas de fuego y 13 comparendos por conducir en estado de embriaguez en Bogotá.
En esa misma eliminatoria durante el fin de semana del partido entre Colombia y Polonia hubo 10 muertos y se registraron 6.127 casos de riñas en Bogotá solamente.
Las celebraciones por el paso de la selección Colombia a la final de la Copa América 2024, tampoco fueron la excepción. En Bogotá fueron vandalizados 37 buses del transporte integrado, y la policía registró miles de peleas, broncas, golpes y lamentables hechos de violencia con protagonistas de diferentes estatus a lo largo y ancho del país.
Los días cívicos decretaros por los gobernantes de turno más que un homenaje por triunfos importantes de las selecciones de fútbol, se han convertido en medidas populistas no compartidas por la mayoría de la población.
El día cívico del lunes 15 de julio de 2024, sin importar el resultado de la final de la Copa América 2024 entre Colombia y Argentina, es una patente de corso para que muchos colombianos bajo el pretexto de la celebración se embriaguen hasta más no poder con las consecuencias y desmanes que ya conocemos. Si no se controlan sabiendo que tienen que madrugar a trabajar o a estudiar al día siguiente, ahora mucho menos. Lamentablemente aún no tenemos madurez para festejar.
El último día cívico decretado por un Gobierno Nacional fue el lunes 6 de septiembre de 1993 cuando Colombia le ganó 5 – 0 a Argentina en Buenos Aires, y las celebraciones dejaron un saldo de 70 muertos, 37 de ellos en Bogotá.
Esperemos que estas tristes historias no se repitan.
Manizales, julio 14 de 2024.











