Opinion

Ensayo sobre la crisis peruana (II) *

Retomo el hilo en el punto de remate de la primera entrega en que recalqué como interesados escribas han dejado entrever por décadas -sin querer queriendo-, que Alberto Fujimori fue un corrupto consumado, comparable con el ensombrerado Pedro Castillo Terrones, por desquite, fanatismo, revanchismo, interés político. Nada más alejado de la realidad, Castillo, un atorrante, errático, ignorante supino, mitómano, autor intelectual y material del -por fortuna- frustrado autogolpe de Estado, notificado al mundo por TV, en cadena nacional, lo que lo tiene en la cárcel Barbadillo (Lima), inculpado por “rebelión, alternativamente conspiración, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública”.

Incompetente, inculto, repugnante rufián, ladrón de cuatro esquinas, pillado, in fraganti, señalado por el Ministerio Público (fiscalía), de dirigir “una organización criminal”, quien en escasos 17 exasperantes, fatídicos, interminables meses de anarquía, caos, corrupción, marginalidad, asoló al Perú, hoy al garete, falto de un dique de contención, cambió el paradigma, descarriló, devastó irreparablemente al país. Sumatoria, pan de cada día.

Insoportable don nadie, procesado por el autogolpe -en comento- que determinó: “El cierre del Congreso”, “la suspensión de la legalidad constitucional”. “el pasar a gobernar por decretos con fuerza de ley”; “la asunción del control del Tribunal Constitucional, la Fiscalía de la Nación, la Defensoría del Pueblo, en general, copar todos los órganos estatales”.

Adicionado, la “convocatoria -ilegal e ilegítima- de una Asamblea constituyente” que estableciera un régimen estilo Siglo XXI en el Perú, y fuera -el endémico extremismo- guía y modo de vida para la sociedad y nuevas generaciones.

Imputado -además- por medio centenar de carpetas fiscales contentivas de irrebatibles evidencias y pruebas de delitos concertados -en la oscuridad de la noche- en un inmueble habilitado como subsede extraoficial de gobierno, en el pasaje Sarratea 179, distrito Breña-Lima, propiedad del socio, paisano, Segundo Sánchez, allanada (06 de enero/2023) por la Fiscalía.

Igualmente por ¡traición a la patria!, al prometer regalarle a Bolivia una franja costera del territorio, que constitucionalmente juró y apremiaba proteger, defender, agregadas las consecuentes responsabilidades políticas, administrativas y penales derivadas de las denunciadas exigencias del hazmerreír-delincuente, de coimas, saqueos, robos, compraventa de los ascensos -militares y policiales-,  negociados, y un largo etcétera, soportados por las delaciones de los colaboradores eficaces de la  justicia.

Acumuladas vergüenzas enviadas por la Fiscal general de la Nación, Patricia Benavides, al Congreso como “acusación constitucional”, ¡aprobada abrumadoramente! Portafolio que derrumbó, dio al traste con el espurio Gobierno, con estricto, absoluto apego a la Constitución, a la ley procesal penal.

La avaricia rompe el saco’, enseña la sabiduría popular. Hechos de corrupción que defenestraron al compulsivo roedor, NO -presidente PETRO- la novelesca, apócrifa, fraguada, irreal, supuesta persecución política aducida ligera, irresponsablemente por México, Colombia, Argentina, Chile y Bolivia, como lo desliza el benevolente, misericordioso, sibilino, venenoso comunicado emitido, que tergiversó -groseramente- la verdad.

Manifestación -vinculante- que al declarar: “su profunda preocupación por los recientes sucesos que resultaron en la remoción y detención de José Pedro Castillo Terrones”, dejó traslucir -entrelíneas- la suicida, tácita, velada defensa del autogolpe, Desazonante salvaguardia que exigió la reposición.

Origen de la convulsa, volcánica “policrisis”, término usado por la Organización Mundial del Comercio, en el que confluye el ¡BASTA! implícito en las protestas sociales disparadas en el mundo, que en forma impredecible calientan, copan calles y plazas, por motivos: socio-políticos-económicos, en busca de respaldo popular a las demandas, requerimientos, quejas -justas o no-, como abrumar, pisotear, silenciar las voces disidentes.

Hoy, a trece días de iniciadas las protestas, estas han dejado -con corte al 20/01/2023- 58 fallecidos (44 manifestantes y un policía salvajemente quemado vivo en Puno, otras 14 personas, por distintas causas provocadas por los bloqueos de carreteras, entre ellas, un bebé nonato y cuatro haitianos; centenares de policías y civiles heridos, otros tantos detenidos, cuantiosos daños a la infraestructura, propiedad pública, histórica, privada.

Agite, continuación del golpe de Estado, cuyo florero de Llorente fue la vacancia decretada por el Congreso con amparo constitucional -reitero-, dentro del marco del debido proceso. Desmesura, excesos, alejados sideralmente -recalco- del autogolpe de Fujimori. En dicho contexto amplío sucintamente las diferencias -resaltantes- aludidas en la primera parte. Ver: https://articulosmarioariasgomez.blogspot.com/2023/01/la-aspera-crisis-peruana-i-ensayo.html

Su infatuado juez: Cesar San Martin, resentida hiena que prevaricó al asumir el enjuiciamiento, tomado en cuenta que fue cesado del poder judicial por el encausado, por corrupto, de ahí el empeño en condenarlo -sí o sí- en venganza. Qué duda cabe. El muy inescrupuloso, se apartó -ostensiblemente- del documento que autorizó la extradición, expedido por el Tribunal chileno, que la limitó a “homicidio por omisión” -La Cantuta y Barrios Altos-.

Sin pararse en mientes, lo acusó (2009), como “instigador inmediato -más no mediato- de ‘homicidio calificado’, bajo la circunstancia agravante de alevosía”. Prognosis que dejó de lado -insisto- la predicha restricción, ignorando -por demás- la jurisprudencia de la propia Corte referida a la “autoría mediata”: (transcribo) “Un jefe de Estado no puede ser garante del cumplimiento de las políticas de su gobierno, menos de las acciones militares indebidas”. Supuesto que acogió la CPI al absolver al expresidente serbio, Milan Milutinović.

El Estado -subrayo- nunca inculpó formalmente a Fujimori de crear el grupo Colina, menos de ordenar los homicidios, ni de ser el autor material de la guerra sucia. Conocedor a fondo del proceso, de la trayectoria del Chino como hombre de bien, no dudo un minuto en calificar -sin sonrojo, sin exageración alguna- su gestión, como heroica. Herejía para algunos (acepto).

‘Compensado’, ‘pago’ con la actual ingratitud -apatía, desdén, desprecio, frialdad, incomprensión, indiferencia, olvido- por quienes hoy, convertidos en sus malquerientes, muerden la mano que los benefició, salvó, protegió, estoicamente aguantados, padecidos -sin chistar- por el austero, martirizado expresidente. ¡Ah de la condición humana!

Así paga el diablo a quien bien le sirve”.  “Cría cuervos…”

¡Loor a la bizarra, cenital, épica, intrépida, memorable, invencible epopeya! que, derrotó ideológica, militarmente al cobarde, criminal, genocida Sendero Luminoso y MRTA.

Glorificada hazaña que recuperó el rumbo, reinsertó al país al concierto nacional e internacional; trajo paz, esperanza, desarrollo, progreso, prosperidad; reivindicó, sacó a los desfallecientes peruanos -sin distingos-, al pueblo, de su mala hora, racha, de la miseria, la desigualdad, exclusión, marginación, pobreza; enquistada violencia, de las infrahumanas condiciones de vida, del encono, miedo, odio, terror, polarización. Guste o no recordarlo.

Inapreciables servicios que dejaron su impronta en la ¡Historia! -con mayúscula- que nadie podrá borrar. ¡Duélale a quien le duela!

Historial antípoda de la actual cruda, sangrante, triste realidad causada -presidente PETRO- por el espurio, raquítico borrego -de dos patas- que me ocupa. Deshecho humano, amoral mascota, hechura de Vladimir Cerrón. ¿Espurio?: Si, pues es fruto del chocorazo (innegable) consumado por el oscuro, parcializado, abstracto Jurado Nacional de Elecciones (JNE) -falto de transparencia-, tutelado por el inescrupuloso, ideologizado Jorge Luis Salas Arenas (activo, entusiasta confeso partidista izquierdoso).

Predicamento repetido frente a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), dirigida por su partenaire, Piero Corvetto}, en capilla ambos de ser relevados por el Congreso. Dupla que santificó la dudosísima elección, al negar confrontar el padrón electoral con los cientos de miles de actas impugnadas por falsas, procediendo a declarar -sin debate- improcedente el recurso, alegando extemporaneidad en la presentación de las nulidades censuradas.

Tirabeques del vacado, proscripto Martín Vizcarra Cornejo, en cuyas fétidas, manchadas manos estuvo el destino del Perú y cuyo amanuense vulneró en su nombre los derechos fundamentales de la ciudadanía. Sus presuntos irregulares actos funcionales, fueron pasados por alto por los amangualados: Fiscal de la Nación y la presidenta del PJ de entonces que lo blindaron.

Hipotético fraude planificado, programado, orquestado desde tiempo atrás; aplaudido, azuzado, estimulado por los alfiles de los trasnacionales: Foro de Sao Paulo y Grupo de Puebla, brazos doctrinarios de los mortíferos y sanguinarios: Sendero Luminoso y el MRTA, ensañados hoy, nuevamente sobre los arruinados, lapidados, pacientes, sacrificados peruanos a través de aciago Castillo Terrones.

Como peruano (nacionalizado), con ardor patriótico -inquebrantable-, porfío en dilucidar, sopesar -con conocimiento de causa- hasta agotar el tema, el tinglado montado en procura de hacer -a riesgo de hacerme interminable- una sinopsis completa, creíble, veraz, de la grave, incendiaria, inusitada  “policrisis” que aqueja a mi segunda patria, al borde hoy del despeñadero, debido a la incuria del envilecido, insidioso, impróvido, putrefacto Castillo Terrones y la cáfila de chupasangres, malhechores y secuaces de su misma calaña que, adiestrados por el narcoterrorismo, lo acompañan.

Cometido que para decirlo con palabras de Chou En-lai (1898-1976), encumbrado primer ministro de la República Popular China, desde el inicio hasta su muerte, del gobierno socialista establecido en 1949-,al referirse a los efectos de la Revolución Francesa, expresó: “es demasiado pronto para pronunciarse”.

Artero satán que con la recua de revoltosos, deshonró el Palacio de Gobierno o Casa Pizarro, a la que accedió antecedido de la embustera, sofística, tramposa, trillada arenga -engañabobos-, con la que desde 1821, en el Perú se hipnotiza hábilmente, engaña, mangonea, manipula, sojuzga, explota inmisericordemente a los pobres, esta vez, por ‘Perú Libre’ -partido de garaje- que a grito herido anunció ¡ACABAR! con la acomodada oligarquía feudal que asegura conculcó los derechos y la libertad de los peruanos.

‘Redentores’ vendepatrias, apéndices de Sendero Luminoso y MRTA, recientemente extrañados de Palacio convertido en garito bajo la desgastada, eterna, manida, trillado falacia del “Gobierno del pueblo y para el pueblo”; eslogan que escondió -en su caso- la intención -recóndita- de refundar a Perú, mediante una constituyente, capricho del precitado Cerrón.

Lo cual excita a inquirir -presidente PETRO- fuera de la afinidad ideológica, ¿Qué tiene que ver el artículo 23 de la convención americana, invocado en su fervorosa defensa, custodia del autogolpe perpetrado por el reseñado cuatrero, adicionada la falta de unidad de materia, respecto al incuestionable quebrantamiento de la Constitución que juró respetar, cumplir?

Vacancia que aparece en la Charta peruana desde 1839, aunque al remontarse 16 años atrás -junio de 1823-, se utilizó por el Congreso para vacar a José Mariano de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, “por incapacidad moral permanente”; usada luego en 1914 contra Guillermo E. Billinghurst, quien también intentó disolver el Congreso, al negarse a tramitar en una legislatura extraordinaria el presupuesto público.

En el 2000, Alberto Fujimori, fue la víctima. luego de renunciar -vía fax- desde el Japón, negándose el Congreso a aceptarla, para vacarlo en subsidio: “por incapacidad moral”, aprobada por mayoría simple de los presentes -62 a favor, 9 en contra y 9 abstenciones. 31 congresistas (oficialistas) de Perú 2000 se retiraron. Sobrevino la voluntaria renuncia de: Francisco Tudela y Ricardo Márquez (vicepresidentes), asumiendo -conforme a ley- la presidencia, el titular del Congreso (unicameral), Valentín Paniagua.

Pedro Pablo Kuczynski (PPK), el 22 de diciembre de 2017 se salvó por ocho votos; punzante agonía prorrogada hasta el 15 de marzo/2018, en que renunció para evitar ser vacado por «incapacidad moral«. Calvario padecido enseguida por el camaleónico, Martín Vizcarra, quien, en su condición de primer vicepresidente, asumió, en marzo/2018, vacado el 9 de noviembre/ 2020, por 109 votos, 19 en contra y 6 abstenciones, por un Congreso integrado por 120 miembros. Hoy lo componen 130.

Asumió Manuel Merino, caído prontamente por las fraguadas protestas callejeras de quienes ahora lo hacen contra Dina Boluarte, responsables de las feroces, salvajes asonadas que enlutan al país. Digitadas hordas de vándalos que apedrean, destruyen, devastan, incendian, matan, saquean, espoleadas por cuadros adoctrinados por el Foro de Sao Paulo y Grupo de Puebla, financiados por la minería ilegal y el narcoterrorismo que campea en el sur boliviano-peruano.

Manifestantes instigados, soliviantados por el bastardo, canallesco, repudiado, Evo Morales con -los “ponchos rojos”-, fuerza de choque, activistas de RUNASUR, que generan la violencia extrema, avivados por el marchito, López Obrador y los sempiternos caines de América.

La Universidad Nacional del Altiplano de Puno, le acaba de otorgar a Evo, la Distinción Honorífica de Doctor Honoris “en reconocimiento a su liderazgo en defensa de los recursos naturales, autodeterminación e integración de los pueblos latinoamericanos”.

NO presidente PETRO: ¡Ni perdón, ni olvido!.

Según la Constitución (1993) la vacancia requiere de dos tercios más uno (87) de la totalidad de congresistas. Estas las causales: Cuatro no requieren explicación. La “incapacidad moral o física”, al no estar claramente definida se presta a confusión, a interpretaciones encontradas.

El artículo 113 las señala:  muerte, permanente incapacidad moral o física declarada por el Congreso, renuncia aceptada, salir del país sin autorización o no regresar en el plazo fijado. Destitución por haber sido sancionado por alguna de las infracciones mencionadas en el artículo 117° de la Constitución: traición a la patria, impedir las elecciones presidenciales, parlamentarias, regionales o municipales, disolver el Congreso, salvo en los casos previstos en el artículo 134 de la Constitución y por impedir su reunión o funcionamiento del JNE y otros organismos del sistema electoral.

Causas -todas- por cuestiones de hecho que no demandan de mayor prueba. La “permanente incapacidad moral o física”, declarada por el Congreso, al no definir la forma de probarla, salvo la votación del Congreso, genera -repito- controversia. La causal: “incapacidad moral”. -establecida en 1989-se entiende como la falta de discernimiento, insolvencia mental para tomar decisiones.

De la “grave inconducta funcional” se habla en lo que va corrido del XXI. CONTINÚA.

* Por: Mario Arias Gómez.

Bogotá, D. C., enero 21 de 2023

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