Opinion

“EL POLÍTICO DEBE SER CAPAZ DE PREDECIR LO QUE VA A OCURRIR MAÑANA, EL MES PRÓXIMO Y EL AÑO QUE VIENE, Y DE EXPLICAR DESPUÉS PORQUE NO HA OCURRIDO” W. Churchill *

Hace una semana se inició el campeonato mundial de fútbol en Qatar y desde el año 2010 que se adjudicó comenzó dicho proceso con pie izquierdo. Por los sobornos de petrodólares parece fue la razón para quitarle dicha sede a los Estados Unidos y desde ese mismo momento comenzó una guerra sucia y soterrada contra dicha designación y ahora en pleno desarrollo del juego están saliendo todas las manifestaciones contra dicha nación.

El primero que reaccionó fueron los Estados Unidos y en una reunión de la directiva de la Fifa en Zurich en el 2015 capturó a 16 dirigentes y directivos y los extraditó.

Qatar es un país inmensamente rico y pequeño en extensión y en habitantes; tiene inmensas reservas de petróleo y gas que le generan muchos miles de millones de dólares y es la nación con el mayor poder adquisitivo por habitante.

Como país que profesa el islamismo tiene muchas diferencias con los occidentales en el desarrollo de la vida normal. Allí en Qatar es mínimo el respeto por los derechos humanos, las mujeres necesitan un tutor masculino para casarse, trabajar o viajar al extranjero. Hoy las comunidades gays y los diferentes grupos LGBTI, tan protegidos por la sociedad occidental, allí son perseguidos; solamente estos tres tópicos enunciados les da razón a grupos de presión internacional para que se den un banquete. Todo esto que les he comentado y con cabeza fría invita a un pronunciamiento, tienen toda la razón los grupos de presión.

Pero mirando hacia atrás, en el año 2018 el mundial se celebró en Rusia y en ese tiempo Vladimir Putin ya era un mandamás con todos sus oropeles que perseguía, encarcelaba y desaparecía opositores y hasta los envenenaba.

Por eso me llama la reflexión porque en el anterior mundial de Rusia no escuché a ninguna organización protestar, levantar la voz o por lo menos decir que liberaran a los encarcelados opositores del régimen y ver hoy con la virulencia que se dirigen contra Qatar. Recordemos además el mundial de 1978 en Argentina del dictador Videla.

La selección Alemana posó de rodillas en la foto, pero tapándose la boca y esto incitó a un paisano a preguntarles que si se tapaban la boca por el olor fétido de los campos de concentración Alemanes en la segunda guerra mundial. Como se puede apreciar algo va de Pedro a Juan.

En este mundial se está confirmando que el fútbol y la política muchas veces se cruzan sus caminos.

* Por: José Oscar González Hernández. Se desempeñó como alcalde de Pensilvania, Diputado a la Asamblea de Caldas, Personero de Manizales.

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