Opinion

‘La megacorrupción’*

Retomo el hilo de la burda, enmascarada, horripilante, incendiaria podredura -entendida en el sentido más amplio del término- presente irremisiblemente en todas las esferas del poder, acrecentada, exponencial, irredimiblemente en el gobierno, producto de la inacción, omisión de los órganos de control, convertidos en apéndices, especialmente la Contraloría, manejada por el advenedizo, cimarrón, facho, rústico espécimen, que mudó su función constitucional, por la de cómplice, dispensador de canonjías a amigotes, compinches y testaferros.

Intocable ‘Ratón que dice cuidar el queso’, proclive al camorrero, subpresidente, que al posesionarlo lo presentó, como la rutilante nueva ‘estrella´ enana, que ese día -lo recuerdo bien-, se empinó -para que lo vieran-, para lanzar su implacable, impetuosa admonición: “se le acabó el festín a los corruptos”.

Premonitorio anuncio autobiográfico, al asumir intrínsecamente dicho papel, como coequipero del pestilente, irrespirable régimen, transmutándose en su extensión. ‘Dios los hace y ellos se juntan’.

Ominosa situación que PETRO, con la autoridad moral conquistada en su valerosa lucha contra la corrupción, prometió tomarla por los cuernos, a través del Tribunal Internacional de Justicia, que solicitará conformar a la ONU. ‘Agujero negro’ que, de conseguir erradicarlo, pasaría a la historia como gran héroe. Promesa que, con el nombramiento de Iván Velázquez, va en serio, lo que tiene temblando a la cáfila de saqueadores del erario, que engordaron en el delincuencial período Duque.

Baldón que pende sobre la Contraloría, creada -ley 42 de 19 de julio/1923-, en la presidencia del conservador, Pedro Nel Ospina, modelada por la comisión Kemmerer, engrandecida por Lleras Restrepo, Palacio Rudas, Evaristo Sourdis, Germán Zea -entre otros-, desacreditada, deshonrada irreparablemente por la actual complaciente, opaca medianía -de doble moral- que ensombreció su aureola, ascendencia, destrozó su reputación.

Altanero, cobarde, rapaz, repugnante mentecato, que premeditadamente retó a este humilde Quijote, a desnudar su hegemónica, putrefacta gestión.

Ente donde igual se lucró, Luis Alberto -el Pollo- Rodríguez -su mímesis-, exdirector del DNP, cortado con la misma tijera, como sus esbirros: Aníbal Quiroz, Juan Carlos Gualdrón; mulas que cargan -arma infalible- con la responsabilidad de los desmanes y tropelías urdidas por el ‘inocente’ patrón, como del infame, presunto robo de los 500 mil millones del fondo de la paz (Ocad). Cipayos endulzados como sucesores.

Para ser un tunante -como el aborrecible, nauseabundo, repulsivo ‘ratón’ de marras- no se requiere de brillantez alguna, basta la astucia, picardía, vivacidad, exhibidas.

‘Desvelados’ funcionarios que, paradójicamente, desertaron de su función misional, que condujo o facilitó presuntamente el cuantioso hurto, extrañamente coincidente con la construcción de las fastuosas ‘chocitas de sus sueños’. Piensa mal y acertarás. Emblemáticos símbolos de la dantesca, inclasificable podredumbre que juraron prevenir y que justificadamente los tiene hilando imaginarias, incoherentes explicaciones.

https://www.infobae.com/america/colombia/2022/07/17/las-irregularidades-tras-la-compra-de-una-mansion-en-pereira-del-contralor-felipe-cordoba-y-su-esposa-marcela-yepes/

Ver video: https://youtu.be/MUk28xGFnr4;

Desafiante, flagrante, indescifrable ostentación de riqueza, que se da por descontado que la fiscalía no encontrará prueba para investigar un posible ‘lavado de activos’; ‘extinción de dominio’. Blindaje que les permitirá -en su retiro-, estrenar, frescos, sin pestañear, los faraónicos palacetes. La negligencia y omisión las suplirá el Tribunal Internacional de Justicia.

Lo cual explica el afán por apuntalar la libreteada elección del sucesor, que cautele la impunidad del portafolio de desafueros de la infecta pandilla -hasta la náusea- que por asalto se tomó el poder. Tarea encomendada a María Fernanda Rangel -directora de la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata (DIARI)-, sindicada -como su jefe- de plagio. Como exsecretaria del min-Interior, con procesos engavetados en las fiscalías delegadas de Pasto y La Dorada.

Distractor libreto maquinado por el ambicioso, desvergonzado, incorregible, insaciable ‘PADRINO’ criollo, cuyo principio rector: “el fin justifica los medios”, está encadenado -inextricablemente- al mandato -devenido en pesadilla- donde aterrizaron, encallaron multiplicadas, prácticas non sanctas: cooptación; engrase; extravíos; ocultaciones; prevaricatos; repartijas; tráfico de influencias; jugosos contratos adjudicados a exmagistrados, paniaguados, como Liliana Jaramillo Mutis, siendo auditor.

Cuadro de anarquía, caos, transgresiones; de imparable descomposición, que borró de un tajo el legado ético, moral de los íntegros, virtuosos antecesores, antípodas del ‘ratón’, que arruinó, melló profundamente, la cuasi centenaria institucionalidad, que -por si faltara- pretende perpetuar -en cuerpo ajeno- mediante toda clase de artilugios, artimañas, tretas, vivezas, que saturaron la capacidad de asombro, aguante, tolerancia de la gente, que se resiste a seguir siendo pasto de inescrupuloso maromero, de sus marrullas.

De ahí el esfuerzo por encubrir la corrupción -el peor azote, flagelo social que puede soportar la sociedad- que reclama -a grito herido-, expectorar tanta vileza; enjuiciar, castigar al envanecido victimario. Sanguijuela groseramente enriquecida a costa del arrinconado, famélico, inerme, escarnecido pueblo.

Bogotá D.C., 24 de julio de 2022

* Por: Mario Arias Gómez.

http://articulosmarioariasgomez.blogspot.com.co/30

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