Opinion

“SI DESAPARECEMOS GENTE… NO VAMOS A SER CAPACES DE DESAPARECER VOTOS”. Caricaturista de “El Espectador”

Aprovechando que nuestro espíritu está más calmado después de las elecciones de congreso, nuevamente nos toca mirarnos como país y analizar la geopolítica regional en la cual estamos metidos.

Colombia está rodeada en sus fronteras por Venezuela y Nicaragua en forma directa y los vecinos sureños nos miran con recelo.

Nuestras discrepancias con el régimen de Maduro son claras, pero tenemos que mirar que dicho régimen está apoyado económicamente y militarmente por Rusia, China, Irán y allí lentamente se han ido incubando unos grupos desestabilizadores de la paz como Hez bollah y sobre todo la presencia de hackers rusos, dicen que los mejores del mundo, han hecho presencia en nuestro país. Recordemos sus actos en la campaña del 2018 y su presencia en la primera línea del anterior paro nacional.

Estas discrepancias con Venezuela n os llevan a tener mucho cuidado con el desenlace de la guerra entre Rusia y Ucrania que nos puede arrastrar a un conflicto.

Miremos primero la importancia económica mundial de estas dos naciones. Rusia produce gas al por mayor y su exportación es para Europa. Además, entre Rusia y Ucrania producen el 40% de la potasa para fabricación de abonos y el 30% del trigo y el 20% del maíz, sin dejar de lado el aceite de girasol.

En una escala de valoración Rusia está produciendo muchos insumos para la agricultura y si por causa de la guerra esta producción se altera la producción alimentaria de la humanidad va a tener muchas dificultades en el futuro.

Con los sucesos de la guerra vemos como el señor Putín se graduó de criminal de guerra en donde hasta el momento hay más de cuatro millones de desplazados por causa de la guerra y la gran mayoría son niños y mujeres.

Está en marcha contra Ucrania la “Operación Militar Especial” que es para arrasar el territorio. Primero ataca las instalaciones militares, las generadoras de energía, los puertos y aeropuertos y de último las instalaciones oficiales; dejan para lo último las viviendas, los hospitales y los teatros.

Ante todo, este panorama anormal de agitación política tenemos que recomponer nuestra política internacional, especialmente con Venezuela que es muy posible que no se aguante las ganas de hacer una fiesta en contra de nosotros.

Ya tenemos muchas dificultades a lo largo de la extensa frontera con Venezuela, especialmente en Arauca y todo parece patrocinado por el régimen del señor Maduro.

Guantes de seda se le pide a nuestros gobernantes en estos momentos de agitación bélica mundial.

* Por: José Oscar González Hernández. Se desempeñó como alcalde de Pensilvania, Diputado a la Asamblea de Caldas, Personero de Manizales.

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