Opinion

LA MISMA HARINA, PERO EN DIFERENTE COSTAL *

Una vez terminado el debate electoral, nos preguntamos si se dio la tan esperada renovación parlamentaria, en una campaña donde no se plantearon visiones políticas diferentes que le permitiera al sufragante escoger, característica propia de una democracia de apoyar aquellas ideas que concuerden con sus principios y sirvan para resolver los problemas sociales que tanto preocupan a la ciudadanía en general.

Todos los aspirantes de todas las vertientes políticas prometieron el oro y el moro, frase irónica que se emplea cuando alguien formula promesas exageradas.

Los resultados que hasta ahora se conocen constituyen otra frustración más para la sociedad colombiana que aspiraba se diera una renovación en una de las tres ramas del poder público como lo es la legislativa encargada de expedir las leyes dentro de la estructura del Estado Social de Derecho para recobrar la credibilidad perdida frente a la opinión pública.

Respecto al Congreso actual, aparte de la apatía por la forma como desarrolla sus tareas legislativas, el punto era la renovación o la reelección, que según los últimos datos poco se dio, un alto porcentaje conservan sus curules, otros regresan en cuerpo ajeno, donde el voto de opinión no alcanzó a castigar a quienes por los expedientes judiciales, tránsito procesal, o los hechos notorios de los cuales ha dado testimonio la prensa local  como nacional, tienen que ver en un alto grado con el desbarajuste institucional  que se vive en el momento actual, cobrando vigencia la  frase del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, «los mismos con las mismas», o al proverbio popular, «la misma harina, pero en diferente costal», que sirve de título a la columna.

Adenda: Empieza de verdad la campaña presidencial que culminará el 29 de mayo con la primera vuelta, si es que no se presenta una sorpresa electoral que alguno de los aspirantes logre los votos requeridos por mandato constitucional.

Confiamos se nos presenten serios programas de gobierno, planteamientos sobre la realidad social del país, qué piensan en materia de desempleo, de la informalidad, de la deserción escolar, de la violencia intrafamiliar, de la seguridad ciudadana tanto urbana como rural, qué proponen en materia de justicia, tema poco expuesto a lo largo de la campaña pasada, como el de la política exterior.

Son muchos los interrogantes que deberán ser abordados por quien aspire a conducir los destinos del país, hoy sumergido en una crisis social de grandes proporciones.

Oportunidad para dignificar el nobilísimo ejercicio de la política, pero política de estado.

* Por: J. F. Paz – Exmagistrado / Consultor. – Presidente Tribunal de Control Ético del partido liberal colombiano.

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