Opinion

Entre el arte de lo bello y el pragmatismo*

El discurso de la oposición venga de donde venga parte de la idea de que todo será distinto con ellos en el poder, de que todo lo malo jamás se repetirá, y que serán la alternativa ante profundos fracasos en la construcción de políticas públicas.

Dicho discurso es sumamente atrayente para sectores de opinión que confiados en la dialéctica ven como ciertas las afirmaciones presentadas, sin embargo, tiene un techo insuficiente para ganar elecciones, entonces debe el pragmatismo hacer su entrada triunfal para ser el centavo que le falta al peso en la búsqueda de asegurar el poder.

Para no ir tan lejos, en Manizales el discurso de Carlos Mario en campaña fue un canto de sirenas para aquellos ciudadanos que consideraban que el rumbo de la ciudad debería ser otro, y que la administración saliente no debía de tener la oportunidad de dejar sucesor, sin embargo y como la mitología enseña, el canto de sirenas lleva detrás de sí un risco colmado de bestias expectantes a devorar al ingenuo atraído.

La incorrecta oposición suele hacer uso del populismo y caudillismos para encantar y embrujar al elector, quien no alcanza a percibir pequeñas señales, algunos sutiles indicios de la catástrofe que se avecina.

Pero aun así, haciendo uso del histriónico discurso, la estrategia política dicta que no es suficiente, y que para ganar es necesario hacer pactos, como por ejemplo con el tradicionalismo político como el de Lizcano o el de Salvación Nacional, quienes con votos cautivos aseguraron los guarismos necesarios para que Carlos Mario ganara, y que en el caso particular, se facilitó por la cercanía de Carlos Mario con Mauricio Lizcano desde los inicio políticos del primero, quien de manera vergonzante trata de ocultar sus simpatías y orígenes con el partido de la U.

A pesar de lo anterior, no todos los casos de oposición son ejemplo de gobiernos fracasados, cuando se es coherente, cuando se mantiene una línea discursiva permanente y no vacilante, cuando se estructuran partidos desde sus cimientos, la posibilidad de que el discurso no se quede allí y trascienda a una administración eficiente es posible.

Sin duda administrar Colombia, y cualquiera de sus entes territoriales es un reto, años y años de pésimas costumbres administrativas han permitido que la corrupción se apodere de la administración pública, eternizando la pobreza y el abandono de los ciudadanos.

Creo que la administración del país merece un cambio, no simplemente de nombre como en Manizales, años y años de manejos políticos siempre por los mismos, no dejan conclusión diferente a la de que ellos algo mal están haciendo. Colombia ha soportado décadas de profunda corrupción, de desinstitucionalización y fractura social, ¿no es este indicativo que los que siempre han comandado deben de ser cambiados?

Hoy el Centro y la izquierda presentan una alternativa diferente, distinta a la que la derecha, es decir, la clase tradicional siempre ha ofrecido, hoy como nunca un viraje político se podría dar en el país, pero pasar del discurso de lo bello, del deber ser, de la dialéctica que convence con argumentos, al pragmatismo para lograr asegurar la victoria no es fácil.

Algunos no lo entienden, otros son tan recalcitrantes que no son capaces de ceder, y otros ven amenazado su posibilidad de acceder al poder y simplemente ofrecen zancadillas y obstáculos al consenso, pues ven el ascenso de algunos similares, que a futuro serán su competencia.

Si realmente el centro hoy en cabeza de la Coalición de la Esperanza, o el centro izquierda encabezada por Petro quieren ganar, y con ello dar línea distinta a lo que política y administrativamente siempre se ha dado, deberán tender puentes con todos los sectores políticos del país, la Coalición de la Esperanza está llena de soberbios que se creen mejores que otros y con ello van cerrando puertas, y la centro izquierda colmada de fanáticos seguidores no entienden el pragmatismo político, de ser así y de mantenerse estos yerros, mantienen el camino allanado para que la organizada y siempre estructurada Derecha nuevamente se abra camino en la competencia por administrar este país.

* Por: Alejandro Loaiza Salazar – Enlace Congreso de la República. Oriundo de Samaná, con estudios en Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia.

Twitter: @AlejandroLSFD

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