Opinion

NO CREYERON

EDITORIAL

Desde hace varios períodos constitucionales, el país viene insistiendo en la necesidad urgente de la auto-reforma del congreso de la república y esté acorde con las nuevas condiciones socioeconómicas y políticas del país.

Esto no ha sido posible. En varias oportunidades proyectos tan sencillos como la reducción de sus sueldos han sido hundidos por todas las bancadas, incluyendo a los alternativos.

En estos momentos de protesta social, al unísono se escucha el descontento con el congreso y el clamor para que sea reformado en forma inmediata o por lo menos a mediano plazo.

Los congresistas están desconectados con la realidad nacional. Se han convertido en parásitos del Estado, y son todos porque no se conoce que alguno por independiente, cristiano o alternativo que sea, haya renunciado a sus excesivos privilegios.

Son muchas cosas por reformar empezando por la disminución del número de congresistas en ambas cámaras. Se tiene que acabar con los cupos indicativos que les asigna el Ministerio de Hacienda a quienes apoyen los proyectos de Ley presentados por el Gobierno nacional, muchos de los cuales son vendidos para otras regiones obteniendo por ello el parlamentario hasta el 10% con solo depositar una firma.

La UTL de cada parlamentario le cuesta al país 50 SMML y se han convertido en otro foco de corrupción porque con estos dineros varios pagan las empleadas domésticas, las niñeras, los conductores de sus esposas, los administradores de sus fincas y a los celadores, o para pensionar a quienes no han podido completar el tiempo exigido por la Ley.

No existe razón alguna para que a cada parlamentario se le asignen mínimo dos camionetas Toyota de modelos recientes con blindaje nivel 5, y su mantenimiento se haga con cargo al presupuesto del congreso; tampoco es lógico el despliegue de escoltas y guardaespaldas de la policía y del DNP.

Por qué a los congresistas no se les puede pagar por lo trabajado, o sea, por sesión asistida si solo lo hacen durante ocho meses al año ? Por qué se les tiene que suministrar dos tiquetes aéreos semanales para viajar a sus regiones o a donde ellos quieran ? Por qué deben tener su propia caja de previsión social ? Por qué se les asigna una línea celular con cargo al erario público ? Por qué además de suministrárseles oficina para cada uno se les tiene que dar desde una hoja de papel hasta un computador portátil ?

Estos son algunos de los privilegios parlamentarios que se tienen en el país, sin hablar de la presión, que se convierte en extorsión, que ejercen sobre el gobierno nacional en materia burocrática.

Tanto el parlamento colombiano como el gobierno nacional están desconectados de la realidad nacional. En su gran mayoría, los actuales congresistas han dado muestras de no querer una reforma que disminuya sus excesivos privilegios. Esto ha llevado a que la mayoría de los colombianos quieran ver nuevas caras en ambas cámaras a ver si se deciden a implementar las reformas que necesita tan urgentemente el país.

Como se lo pronosticó al congreso de la república Fabio Valencia Cossío el 7 de agosto de 1998, “Nos reformamos o nos reforman”. Les llegó el momento.

Pensilvania, 16 mayo 2021.

@tintiando

Campaña institucional de la Gobernación de Caldas

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