Opinion

MENOS DIVISIÓN Y MÁS VISIÓN

Por: Juana Carolina Londoño – Abogada especialista en derecho comercial y legislación financiera y gerencia de entidades territoriales.  Trabajó como asesora jurídica del Instituto de Seguros Sociales, Central de Inversiones S. A., concejal de Manizales, representante a la Cámara, presidente de Fiducoldex y actualmente empresaria: Londoño Asociados.

A menudo nos preguntamos cuál es la razón por la que algunos Departamentos y ciudades intermedias logran avanzar con mayor facilidad en sus proyectos y se ven pujantes mientras otros similares lo hacen con lentitud y sin mucho éxito. Esas zonas han logrado en medio de las naturales diferencias de cualquier sociedad encontrar algunas importantes coincidencias que les ayudan a avanzar, algo similar a lo que Álvaro Gómez Hurtado llamaba “acuerdos sobre lo fundamental”.

No se trata de no discutir las cosas, ni de tragar entero, sino de aportar con ánimo constructivo y no con una subrepticia agenda para destruir o entorpecer sin más propósito que el de sentir que nos opusimos con éxito a cualquier iniciativa que plantean los demás. Esa dinámica es la que impide que las sociedades tomen impulso, alcen vuelo, logren avanzar y entreguen esos cambios que los ciudadanos han esperado con tanta paciencia durante largo tiempo y que tenemos la responsabilidad de entregarles.

Esos ciudadanos no necesitan discusiones, ni juegos políticos, ni estrategias en un sentido u otro, sino soluciones, ellos necesitan vías en las que puedan movilizar sus sueños y su creatividad, escenarios deportivos en los que puedan entrenar, jugar y competir, necesitan empleo y trabajo porque les urge tener la sensación de que pueden construir su porvenir con sus manos y su capacidad, además, necesitan la dignidad de sentir que pueden responder por si mismos y su familia, esa es una dignidad que entrega el trabajo y no podemos negarle esa sensación de valía a las personas que dependen de nuestras decisiones, necesitamos también educación de calidad para que no frustremos ni uno sólo de esos destinos que se forjan en las aulas escolares, cada niño porta sueños donde debemos buscar la forma de viabilizar y hacer realidad, esa es una riqueza que ninguna sociedad puede despreciar o ignorar, necesitamos también entornos seguros que ahuyenten el miedo, la desazón y la incertidumbre, no hay un sentimiento peor que sentir que no podemos recorrer las calles o los parques o las montañas o las carreteras. La seguridad es el punto de partida de muchos otros derechos. Es mucho lo que debemos hacer y es mucho lo que debemos impulsar juntos.

Colombia necesita una revolución de las ciudades intermedias. La pandemia evidenció los riesgos de las grandes ciudades y las oportunidades de esas pequeñas comunidades que están llenas de futuro. La coyuntura que estamos viviendo valorizó esas ciudades intermedias, rodeadas de campo, con producción de alimentos garantizada y posibilidades de espacios abiertos y saludables. El futuro se muestra lleno de oportunidades, pero debemos trabajar para ser competitivos, atractivos, hospitalarios y con oportunidades.

En Colombia son alrededor de 50 ciudades que tienen un papel fundamental para contribuir en disminuir la brecha ente la zona urbana y rural generando así oportunidades a sus habitantes. Uno de los mayores retos para que las ciudades intermedias cuenten con un verdadero protagonismo a manera regional es la decidida apuesta del Gobierno Nacional de incluir en sus planes de desarrollo políticas claras de inversión que permita dinamiza sus economías, y no continúen pasando desapercibidas y rezagadas.

En el caso puntual, es sumamente importante priorizar hacia donde debe mirar la región y sumar esfuerzos los diferentes sectores público y privado con el fin de llevar a feliz puerto la ejecución de estos.  En algunas oportunidades vanidades personales, deseos de protagonismo opacados frenan el verdadero interés de los gobernantes de avanzar.  Si observamos Departamentos y ciudades intermedias que han logrado un progreso significativo son regiones donde sus gobernantes y fuerzas vivas han estado unidas entorno a un solo propósito y es el progreso de su región.

Estamos en un momento histórico para Caldas, es el momento de estar unidos: Gobernador, alcaldes, fuerzas vivas y ciudadanos en torno a sacar adelante proyectos estratégicos que sin lugar a duda generaran empleo y dinámica en la economía.   Estamos en el momento de deponer intereses personales y políticos de cara a sobresalir como región y posicionarnos con contundencia como un Departamento con visión, que nos permita estar en el panorama Nacional no sólo en el corto sino en el mediano y largo plazo   Hoy contamos con un Gobernador con toda la voluntad, preparación y compromiso que desea sacar adelante proyectos que sin lugar a duda nos permitirá crecer como región.

Ya probamos la división y no ha funcionado, sería bueno que probáramos la unión a ver cómo nos va.

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