Opinion

Nombramientos Cuestionables

Por: Alejandro Loaiza Salazar – Enlace Congreso de la República. Oriundo de Samaná, con estudios en Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia.

18 enero 2020

Absolutamente ridículos son los pronunciamientos de quienes se encuentran en desacuerdo con el nombramiento de Matilda Gonzáles Gil en la secretaria de la Mujer y Equidad de Género de Manizales, por el hecho de ser ella una mujer “trans”.

Dicen estos arcaicos y trogloditas personajes, que esta designación atenta contra la honra femenina y los valores tradicionales de la familia. Cuantos de aquellos que enarbolan las banderas de estos absurdos argumentos contra la nueva secretaria, han levantado su voz contra cientos, de esos sí, cuestionables nombramientos no solo en la capital Caldense, sino en todo el departamento y el país, de personas con antecedentes de todo tipo, fiscales, disciplinarios e incluso penales.

Personas que en nuestros pueblos y ciudades se han enriquecido, extrañamente y coincidentemente, justo en el paso por cargos públicos. Líderes y funcionarios públicos que envían a sus hijos y esposas a hospitales luego de agresiones físicas, ellos si atentando contra la honra y la familia.

Parece que resulta más indignante para algunos tener una condición sexual extraña a sus ojos, que cualquier asalto al erario público, para ellos es preferible ser ladrón que “marica”, que extraños valores civiles tienen algunos.

Esta mujer, formada en derecho de la Universidad de los Andes, con maestría en Derecho International de la American University de Washington, y con amplia trayectoria de trabajo en la defensa de los derechos humanos y de las comunidades diversas sexualmente, de lejos tiene mucha más capacidad intelectual que la vasta mayoría de quienes apoyan la infantil propuesta de apartarla de su cargo por su condición.   

A la nueva secretaria le deseo el mayor de los éxitos, tiene no solo el reto propio de su cargo, sino el de acallar las voces que antes de evaluar su desempeño, pretenden criticar sus preferencias. Ella como en su momento lo hizo Brigitte Baptiste en Bogotá, demostrando absoluto éxito en sus cargos, lastimosamente tendrá miles de ojos inquisidores atentos al mínimo traspié.

Tengo una hija de seis años, ni ella y mucho menos su madre o yo conocemos cuáles serán sus preferencias sexuales en un futuro, lo cierto es que sean las que fueren, es deber de nosotros como padres y ciudadanos respetuosos de las libertades, derechos y deberes, tratar de garantizarle un futuro y una sociedad que respete su condición y sus preferencias, así como inculcarle el respeto por la constitución y la ley.

Que tenga ella sin importar la ropa que, vista, la religión que profese y las preferencias que escoja, los mismos derechos y oportunidades de cualquier ciudadano, lo contrario sería vivir en la caverna en la que algunos quieren que este país se convierta.

Twitter: @AlejandroLSFD

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