Opinion

Esperando mermelada

Por: Alejandro Loaiza Salazar – Enlace Congreso de la República. Oriundo de Samaná, con estudios en Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia.

21 diciembre 2019

Con toda seguridad el Presidente Iván Duque realizará cambios en su gabinete al inicio del próximo año, pensando que con dichos cambios mejorará la difícil relación con el congreso al posesionar en las diferentes carteras a personas, o bien que representen algunos partidos políticos, o en su defecto a los jefes de los mismos.

Al parecer el partido de la U (una facción de él), Cambio Radical y el sector de Centro Democrático que no se ha sentido representado e identificado con los espacios que ha dado el gobierno tendrán sus tan esperadas cuotas.

Mientras tanto el partido Liberal, en una posición que no fue fácil de entender, anunció su voto negativo a la reforma tributaria, la cual como bien se suponía, conto con las mayorías necesarias para ser aprobada, y aunque por lo menos en Senado el Presidente de esta corporación, el Senador Lidio García invitaba a sus copartidarios liberales a respetar la decisión de bancada, algunos, los mas cercanos al gobierno se ausentaron al momento de votar el informe con el que termina la ponencia, sin embargo, si participaron afirmativamente en la votación de gran parte del articulado. Es decir, quedaron bien con Dios y con el diablo.

De tal manera que, para el proyecto de mayor prioridad al término del primer periodo de esta legislatura, como lo fue la reforma tributaria, con la cual se le tomaría la temperatura a los partidos y su posición con el gobierno, resulto favorable para los intereses del Presidente Duque, claro está, todo ello a la espera del cumplimiento de los acuerdos con el Presidente y la nueva distribución de burocracia en los altos cargos.

Los posibles cambios en el gabinete obedecen a los insistentes argumentos que se le han dado al Señor Presidente para que entienda la importancia de mejorar las relaciones con el congreso y de esta manera lograr aprobar las normas necesarias para dar cumplimiento a lo prometido en campaña, pero además y más importante, para mejorar la percepción de desgobierno que hoy no sólo esta acabando con el Centro Democrático, sino en general con los partidos tradicionales.

Pero aún así y con todos estos cambios, imaginemos por unos minutos cómo será el último año de Gobierno… si a un poco más de un año tenemos las situaciones políticas que tenemos, el último año de Duque en el Congreso será realmente complejo, generando incluso posibles incumplimientos en los acuerdos entre partidos. Como antesala tendremos el próximo año varias pruebas de fuego para estos acuerdos, pues se decidirán las elecciones del Procurador General, el Defensor del pueblo y las direcciones administrativas de Senado y Cámara, así como de las nuevas mesas directivas al interior del parlamento).

Las condiciones de los actuales congresistas son muy diferentes a quienes lo fueron en el periodo pasado, y serán muy diferentes a las que tendrán los próximos Senadores y Representantes. El trato de segunda mano que ha tenido el actual congreso ha generado enormes dificultades, y este Gobierno desconoció por completo el principio pragmático de representación política al interior del Gobierno que se ha ayudado a elegir.

En el periodo anterior los congresistas fieles al gobierno disfrutaron las mieles del poder, y el próximo congreso, independientemente de quien sea el próximo presidente no tendrá peor manejo del que tiene el actual. Pues simplemente tendrá como referencia las terribles relaciones y sus consecuencias y sin duda no caerá en este error.

Mientras tanto y con seguridad ya se anuncian los grandes retos que tendrán los actuales congresistas afines a la derecha para no solo hacersen elegir, sino reelegir. No son pocos los que ya hablan de tener asegurado su cupo por ejemplo en el Partido Verde como opción para aspirar, o por lo menos para uno de los suyos.

También veremos cómo los partidos tradicionales reducirán ostensiblemente el número de integrantes en sus bancadas, en favor de nuevos movimientos de corte progresista, y de la actual bancada alternativa.

Ejemplo de lo anterior será el casi seguro cupo que tendrá en la Cámara de Representantes el Partido Verde en Caldas, me atrevo a pensar (Jugando a la Futurología Política) que como parte de la estrategia del nuevo alcalde de Manizales para congraciarse con las directivas de los Verdes, será impulsar con todos sus bríos el desde hace años anhelado espacio en la cámara baja para su partido, y de esta mera porque no, pensara él, perfilarse para acompañar al próximo Presidente de Colombia, el cual y como van las cosas, tendrá sello verde.

Twitter: @AlejandroLSFD

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