Opinion

“TENGO UN PROBLEMA Y TU ERES LA SOLUCIÓN”.

Por: José Oscar González Hernández. Se desempeñó como Alcalde de Pensilvania, Diputado a la Asamblea de Caldas, Personero de Manizales.

Después de las elecciones del Domingo anterior hemos escuchado toda clase de argumentos de lo sucedido en dicha fecha.  Para los que ganamos todo fue color de rosa, las expectativas se cumplieron, todo funcionó como un relojito y lo más importante, todas aquellas personas que se habían comprometido con los candidatos cumplieron. Muy por el contrario, los que perdimos tenemos una desazón en el fondo del alma. Primero que todo se incrementó el número de desagradecidos que recibieron mis presiones, mis sermones y más aún mis invitaciones y no cumplieron con el voto. Perder unas elecciones es un paso y una experiencia muy dolorosa. Todos los sueños, las expectativas y las ilusiones fueron echadas a la cañería. Los perdedores tenemos un sinnúmero de disculpas para justificar los resultados. Pero da grima escuchar a muchos simpatizantes culpar de la pérdida a la compra de votos del vecino; pero ninguno piensa si esas mismas acusaciones se las tengo que hacer a mis electores, porque en muchos casos ellos también practican la compra venta y aparecen ante los ciudadanos como impolutos.

Lo cierto es que como dice el dicho popular “el que gana es el goza”. Después de esta euforia, a los candidatos ganadores les toca seguir, ya en forma definitiva, comenzar el empalme que le sirve para que en esta etapa la administración saliente le dé a conocer en detalle la situación de la entidad territorial en todos los aspectos fundamentales del desarrollo territorial y de la gestión. Se debe igualmente reflexionar sobre los temas estratégicos y los diferentes grupos poblacionales con énfasis en la población en condición de vulnerabilidad según sexo, edad, pobreza, y los de condiciones de discapacidad y desplazamiento. De la misma manera sobre las víctimas.

El empalme administrativo es un mandato legal para abrir espacios de diálogo y comunicación entre los equipos de gobierno entrante y saliente; se debe informar sobre el estado de los recursos tanto administrativos, financieros, humanos y técnicos. Se debe contemplar el desarrollo municipal y de la misma manera sobre el ordenamiento territorial, que se ha hecho y como se encuentra hacia el futuro. Igualmente, este empalme administrativo le sirve al mandatario saliente para dar a conocer las políticas, los programas y proyectos que considere deban continuar en la administración municipal y que sean indispensables en el mediano y largo plazo.

Como lo podemos ver es una oportunidad espléndida para contarle a la gente lo que ha realizado el alcalde saliente y como va a recibir el municipio el señor Alcalde Electo.

Hablando de nuestro plano local, Pensilvania, todos ya constatamos que después del 27 de octubre tenemos que seguir laborando; que vendrá una administración nueva con muchos cambios, tanto en la parte burocrática como en la forma de pensar y abordar la administración; pero lo más importante que el mundo no se acabó, ni se acabará porque otras ideas lleguen a capitanear el barco municipal.

Debemos volver a ser amigos de los amigos, así piensen distinto a nosotros. Hagamos la catarsis y expulsemos de nuestro interior ese veneno corrosivo, pero no en las redes, como lo hace una distinguida Psicóloga, que eso habla muy mal de su catadura profesional y le hace daño a su alma.

Señor Alcalde electo: asuma con la misma serenidad, caballerosidad y don de gente la dignidad que los Pensilvenses le han entregado. Buen viento y buena mar. E x i t o s.

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