Opinion

LA CIUDAD SITIADA

Por: Hernando Arango Monedero, Ingeniero y abogado, empresario, exrepresentante a la cámara, exalcalde de Manizales y Director General del SENA.

05 abril 2019

Resulta interesante lo que se sucede en el suroccidente del país a raíz del bloqueo que los indígenas vienen realizando sobre estas regiones de Colombia. No sabe uno si reír o llorar puesto que los comportamientos ciudadanos son bien particulares. Veamos:

En términos generales hay en la ciudad de Popayán una relativa calma. Calma que parece nacida de la creencia de que los indígenas finalmente tendrán que ceder y llegarán a entender que sus pedidos son desproporcionados, a más de salidos de tono y sólo producto de las voces que desde fuera les inducen a comportamientos como los que vemos en televisión cuando capta imágenes en la vía y de los desmanes de desadaptados y torpes sujetos que consideran que destruyéndola logran obtener algún éxito. Así nos muestran que las señales de tránsito y de protección son dobladas y arrancadas y la vía dinamitada. Para qué? Vaya uno a saber, pero sí es demostrativo este comportamiento de lo que mueve a estas personas en su afán de reivindicaciones. La vía es obstaculizada con piedras, tal y como lo hemos visto; piedras sacadas de los gaviones o muros construidos con piedra dentro de unas canastas que buscan retener los taludes para que no se derrumben sobre la vía. Con esta acción, los mismos manifestantes saldrán perjudicados cuando el primer invierno tapone la vía y los productos no puedan salir a los mercados fácilmente. Buen indicador este sobre la clase de dirigencia que los motiva. Eso en cuanto a los que integran la tal minga.

En la ciudad es extraño el comportamiento de algunos. Los unos por su pasividad y conformismo con lo que sucede. Aceptan impávidamente que se impida el paso de alimentos, medicinas, combustibles y demás. El hacer largas filas para obtener 2 o 3 galones de gasolina no es problema y no parece importar si se trata de solucionar problemas de salud cuando no se tienen los recursos disponibles. De otra parte, el llamado que hacen algunos líderes sociales, la CUT por ejemplo, a manifestarse en apoyo a la tal minga. Comportamiento este que, más que motivante, puede asimilarse a un acto suicida de personajes perturbados mentalmente.

Y podríamos pensar frente a todas estas conductas en los ejemplos que en el tiempo nos han dado otras ciudades que se han visto sometidas a sitios por parte de sus enemigos, sí, porque los indígenas se han convertido en enemigos de la ciudad, y es el de actos heroicos de sus habitantes. Bástenos el ejemplo de Cartagena, cuando las fuerzas inglesas pretendieron tomarla y sus habitantes no sólo combatieron a un numeroso y bien armado enemigo, sino que prefirieron padecer enfermedades y hambres extremas antes que rendirse. Por eso se le llamó “Heroica”. Entonces: ¿Cómo podremos llamar a Popayán?

Olvida el país que los terratenientes de Popayán ya no existen, Están sólo en el ideario de algunos foráneos, pues esas tierras han cambiado de manos y muchas han vuelto a esos que hoy, reunidos en una minga mal explotan, como es evidente y puede constatarse. Este comportamiento de los indígenas es ancestral. Basta observar las tierras del Cauca y comparadas con las de Nariño. Los de Nariño son descendientes de los Incas y laboriosos. En la historia tenemos culturas indígenas que han trascendido en el tiempo. Ejemplo de ello son Los Aztecas, los Mayas, los Incas, los Quimbayas, los Arahuacos, los Chibchas, los de San Agustín, todos ellos y otros algo han dejado. Pero los de esta zona, no tienen nada para mostrar. Y no se diga que los de Tierradentro tienen algo, salvo sus tumbas decoradas, nada más. La molicie es enseña y buscan perpetuarse de esta manera. Tierras, más tierras. Sólo para picarlas y abandonarlas, nada más. Sólo cultivan el 10% de las tierras.

Ah, y ahora preocupados por la Pachamama, la misma que destruyen deforestando las tierras altas de páramo. Y ocupados hoy en la defensa del régimen venezolano, y con el fracking, la eliminación del Esmad y otras cosas que son del ámbito del presidente. Y, por otro lado, partidos políticos descastados y en manos de oportunistas del voto y dirigencia de baja estofa y sin bandera, y jugándole a dar apoyos desestabilizadores para la democracia. Falta de seriedad y de grandeza la de sus dirigentes solamente.

Popayán, abril 1 de 2019.

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